
Según estimaciones de consultoras internacionales, el impacto económico de la IA en el sector inmobiliario y de la construcción podría alcanzar cifras muy significativas a nivel global durante los próximos años, lo que confirma que esta tecnología llegó para quedarse.
La productividad de la construcción en Chile lleva más de dos décadas prácticamente estancada, mientras el resto de la economía avanza. No es por falta de tecnología, ya que hoy existen herramientas accesibles para planificar con precisión, controlar avances en tiempo real, anticipar riesgos en obra entre otros. El cuello de botella está más bien en otra parte, en los procesos y en las personas.
Según un reciente reporte de Turner & Townsend, Santiago figura entre las ciudades con mayor costo de construcción de la región, alcanzando los US $1.899 por metro cuadrado — solo superada por Buenos Aires, Monterrey y Ciudad de México. No es casualidad.
A diferencia de los diagramas de procesos convencionales, el Mapeo de Flujo de Valor (VSM) es una técnica que va más allá de listar tareas: ilustra la historia completa de un proyecto, desde la solicitud del cliente hasta la entrega final.