
“Es importante destacar también que quienes cuentan con mayor liquidez y pueden pagar al contado tienen una ventaja”, señaló Sergio Novoa, gerente general de BMI Servicios Inmobiliarios.
Por: Tomás Rodríguez Botto
El mercado inmobiliario nacional está enfrentando una situación de atractivas ofertas de entrega inmediata por parte de las inmobiliarias, presionadas por altos niveles de stock. Todo eso, sumado al subsidio a la tasa, que beneficia hasta 50.000 familias y tiene una vigencia estimada de 24 meses, permite acceder a créditos hipotecarios con condiciones mucho más convenientes.
En ese escenario, es que David Muñoz, CEO de la fintech Creditú, señala que “hoy la mejor alternativa combina tres factores: subsidio a la tasa, proyectos con entrega inmediata y financiamiento en cuotas para el pie hipotecario. Esta mezcla permite acceder a créditos con condiciones históricamente bajas, aprovechar descuentos de inmobiliarias con alto stock y no tener que esperar una década para juntar el ahorro.
“En la práctica, las familias pueden adelantar la compra de su vivienda en varios años y cambiar el arriendo por el dividendo sin aumentar su carga mensual”, complementó Muñoz.
Cabe destacar que el principal problema de los compradores es que no pueden aprovechar estas condiciones por no tener el pie ahorrado. Según datos de Creditú, una familia en Chile demora en promedio poco más de 10 años en juntar el 20% exigido por la banca.
Ante esta situación, Creditú ofrece financiar el pie hipotecario en cuotas sin interés, con plazos de hasta 60 meses. “Es una solución que permite acelerar la compra del hogar en hasta 5 años, cambiando el arriendo por el dividendo sin aumentar la carga mensual del hogar”, explica Muñoz.
Por su parte, Sergio Novoa, gerente general de BMI Servicios Inmobiliarios, comentó que “lo recomendable para adquirir una propiedad es el crédito hipotecario. Este instrumento ofrece plazos más largos, que pueden ir de 15 a 30 años y tasas más bajas que otro tipo de préstamos, lo que permite que la carga mensual sea más manejable y se ajuste mejor a la planificación financiera de las familias”.
El caso reciente de una inmobiliaria en Peñaflor que dejó a familias esperando más de dos años por propiedades que aún no logran entregar, y sin posibilidad de recuperar sus ahorros invertidos, es un síntoma de una industria que atraviesa momentos críticos y donde los incumplimientos se han multiplicado alarmantemente en el último tiempo.
Esta vez nos vamos a ir hacia atrás un par de años. Vamos a volver a recordar la pandemia, un evento histórico que lo cambió todo. No solo la forma en que trabajamos o nos relacionamos, sino también la manera en que habitamos.
Según el Índice de Acceso a la Vivienda (PIR), de la CChC una familia tendría que ahorrar todos sus ingresos durante 11,4 años para adquirir una vivienda de precio promedio. Por: Tomás Rodríguez Botto La situación de acceso a la vivienda propia es preocupante a nivel mundial y Chile no es la excepción, de hecho […]