
La iniciativa establece que las comunas con planes reguladores con ocho o más años de antigüedad deberán actualizarlos en un plazo máximo de 18 a 24 meses.
Por Leonardo Núñez
Avanza en el Congreso una reforma clave para la planificación urbana del país. La Comisión de Vivienda y Urbanismo del Senado aprobó en general el proyecto de ley para el Fortalecimiento y Modernización del Sistema de Planificación Territorial (Boletín N°17251-14).
Se trata de una iniciativa impulsada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo que busca reducir significativamente los plazos para la elaboración y actualización de planes reguladores comunales, además de entregar nuevas herramientas para la gestión del desarrollo urbano.
El proyecto establece que las comunas con planes reguladores con ocho o más años de antigüedad deberán actualizarlos en un plazo máximo de 18 a 24 meses, lo cual representa una reducción considerable respecto a los procesos actuales, que pueden extenderse por más de seis años. Este ajuste, además, busca evitar que los instrumentos queden desfasados respecto a las necesidades reales de las comunidades y a los desafíos urbanos actuales.
Durante la sesión, la comisión también escuchó a representantes de la Contraloría General de la República, la Asociación de Municipios Rurales y el Colegio de Arquitectos de Chile, quienes valoraron los avances del proyecto. Entre otros aspectos destacados, la iniciativa permitiría intervenir terrenos críticos —como suelos industriales abandonados— sin necesidad de esperar la aprobación completa de un nuevo plan regulador, y convertir en políticas permanentes herramientas transitorias de la Ley de Integración Social, como la habilitación normativa de suelos.
Vicente Burgos, jefe de la División de Desarrollo Urbano del Minvu, subrayó que “lo que persigue este proyecto es entregar mayor certeza. Un plan regulador que demora seis o siete años responde a una realidad que ya no existe, lo que tiene un efecto negativo en la ciudad y en las expectativas de la comunidad”.
El texto también propone medidas para reducir la burocracia, agilizar los procedimientos, clarificar conceptos y unificar el régimen de aprobación, permitiendo que los planes reguladores puedan ser aprobados por decreto alcaldicio, sin importar si existe un instrumento de planificación intercomunal.
En el marco del proceso legislativo, ahora corresponde la discusión en particular del proyecto. En esa línea, hasta el 10 de julio se podrán presentar indicaciones a la propuesta.