
Aunque hoy representan apenas una fracción menor de las transacciones, los centennials (nacidos entre 1995 y 2010), comienzan a asomar como el próximo gran desafío para el mercado inmobiliario. Su incorporación al mundo laboral, el aumento de sus ingresos y una forma distinta de entender la vivienda anticipan un cambio profundo en la demanda.
La clase media en Chile enfrenta crecientes dificultades para acceder a la vivienda. El alza en los precios, la mayor exigencia de renta y las condiciones más restrictivas de los créditos hipotecarios, han dejado a muchas familias en un punto muerto: ni lo suficientemente vulnerables para acceder a subsidios, ni con la capacidad financiera para cumplir las mayores exigencias.
Chile atraviesa una de las crisis inmobiliarias más importantes de los últimos 30 años. Según cifras de la CMF, en 2024 se aprobaron cerca de 64 mil créditos hipotecarios, una caída del 70% en comparación con los 136 mil otorgados en 2020, lo que refleja con claridad el retroceso en el acceso a la vivienda.