La industria minera se encuentra en un proceso de transformación progresiva, impulsado por desafíos operacionales, ambientales y sociales cada vez más complejos. A la necesidad de mantener altos niveles de productividad y seguridad, hoy se suman exigencias crecientes en materia de sostenibilidad, resiliencia y eficiencia en el uso de los recursos.
La transición energética juega un rol fundamental en diferentes áreas, pero en áreas como la minería viene, hoy por hoy, a generar una factor determinante para poder avanzar o no. ¿Cuál es el motivo?: debe contribuir a la descarbonización para empalmarse con los desafíos estratégicos de cara a la crisis climática y el incremento global de las temperaturas.
La industria minera tiene un papel crucial en la transición energética, un proceso que contribuirá a la descarbonización y avanzar hacia un planeta con menos huella de carbono. Esto es especialmente crítico en la era de la crisis climática, donde el mundo requiere de acciones cada vez más agresivas para hacer frente al incremento global de las temperaturas.