Cuando hablamos de medioambiente, solemos pensar en un "tercero", en algo externo al quehacer humano, una especie de actor pasivo frente al cual debemos reaccionar. Sin embargo, esa visión nos queda corta. Hoy más que nunca, el medioambiente se nos presenta como un protagonista que nos interpela, que nos exige repensar el desarrollo, pero también nos ofrece soluciones.