
El gremio anticipa que la inversión total en construcción crecerá 4,8% el próximo año, impulsada por infraestructura productiva y una recuperación gradual del mercado habitacional, pese a un escenario de estrechez fiscal.
Por Leonardo Núñez
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) proyectó un escenario significativamente más favorable para la industria de la construcción en 2026, con un crecimiento de la inversión total del sector de 4,8%, más del doble del 2,2% estimado para el cierre de 2025.
Así lo señaló el presidente del gremio, Alfredo Echavarría, durante la presentación del último Informe de Macroeconomía y Construcción (MACh).
Según explicó el dirigente, el mejor desempeño esperado para 2026 se daría incluso bajo un contexto de fuertes restricciones fiscales. “En 2026 podría comenzar un período de crecimiento integral de la construcción, siempre que se privilegie la inversión por sobre el gasto corriente y se siga apoyando al sector inmobiliario”, afirmó Echavarría, subrayando que el crecimiento económico debe transformarse en una causa nacional.
El informe reconoce que 2025 marcó el inicio de una recuperación tras dos años de cifras negativas, aunque más débil de lo esperado. La inversión en minería, energía y concesiones tuvo un rol relevante. Pero la postergación de proyectos, recortes presupuestarios hacia fines de año y restricciones al subsidio a la tasa hipotecaria terminaron afectando el desempeño global del sector.
Las mejores proyecciones para 2026 se concentran en la infraestructura productiva, cuya inversión más que se duplicaría, con un crecimiento estimado de 13,6%. Este dinamismo permitiría compensar la caída prevista de 5,1% en la inversión en infraestructura pública, derivada del ajuste contemplado en la Ley de Presupuesto 2026. En conjunto, la inversión total en infraestructura crecería un sólido 5,5% anual.
En el ámbito habitacional, la CChC prevé una reactivación relevante del mercado. Para 2026, la inversión en vivienda pública aumentaría 11% y la inversión en vivienda privada mostraría una estabilización, con una leve contracción de solo 0,1%, muy por debajo de la caída registrada en años previos. En paralelo, la venta de viviendas a nivel nacional se incrementaría en torno a 30% anual, impulsada por tasas hipotecarias más bajas.
De acuerdo con el gerente de Estudios y Políticas Públicas del gremio, Nicolás León, en 2025 la inversión total en vivienda cerraría prácticamente plana, con un alza marginal de 0,1%, reflejo del contraste entre el crecimiento de la vivienda pública y la debilidad persistente de la inversión inmobiliaria privada. Sin embargo, el escenario proyectado para 2026 muestra señales más claras de normalización del mercado.
Pese al optimismo, el informe advierte riesgos relevantes, entre ellos eventuales nuevos ajustes presupuestarios, atrasos en pagos y una ejecución deficiente de los recursos públicos, factores que podrían ralentizar la recuperación. Aun así, la CChC sostiene que el impulso de la infraestructura productiva y la reactivación gradual del mercado habitacional configuran un punto de inflexión para la industria.
Con estas proyecciones, el gremio plantea que la construcción podría retomar un rol protagónico en el crecimiento económico del país a partir de 2026, siempre que se mantenga un entorno de políticas públicas que favorezca la inversión, la ejecución oportuna de proyectos y el acceso al financiamiento para viviendas e infraestructura clave.
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