
La iniciativa, según explicó el propio Mandatario, busca frenar el alza de precios y devolver el acceso a la vivienda a familias y jóvenes, en un contexto de creciente crisis habitacional.
Por: Leonardo Núñez.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una de las medidas más disruptivas para el mercado inmobiliario estadounidense en décadas: prohibir que grandes empresas y fondos de inversión compren viviendas unifamiliares.
La iniciativa, según explicó el propio mandatario, busca frenar el alza de precios y devolver el acceso a la vivienda a familias y jóvenes, en un contexto de creciente crisis habitacional.
“Durante mucho tiempo, ser propietario de una casa fue la máxima expresión del sueño americano. Hoy ese sueño está fuera del alcance de demasiadas personas”, señaló Trump en un mensaje publicado en su red social Truth Social, donde enfatizó que “son las personas las que viven en casas, no las corporaciones”.
En su diagnóstico, el republicano responsabilizó a la inflación y a las políticas de la administración demócrata anterior por el deterioro del acceso a la vivienda.
Aunque el Presidente aún no entregó detalles técnicos sobre cómo operaría la prohibición, sí adelantó que solicitará al Congreso convertir la medida en ley. De acuerdo con medios estadounidenses el anuncio forma parte de un paquete más amplio de reformas habitacionales, que Trump planea presentar oficialmente durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos a desarrollarse entre el 19 y el 23 de enero.
El impacto en los mercados fue inmediato. Las acciones de Blackstone cayeron más de un 5%, mientras que los títulos de BlackRock retrocedieron en torno al 3%, reflejando la preocupación de los inversionistas ante un eventual giro regulatorio. En paralelo, Invitation Homes —el mayor arrendador de viviendas unifamiliares del país— tocó mínimos de 52 semanas, según reportes de mercado.
El debate no es nuevo en Estados Unidos. Durante la última década, grandes fondos institucionales incrementaron fuertemente la compra de casas unifamiliares para destinarlas al arriendo, especialmente tras la crisis subprime.
Estudios del Federal Reserve y de universidades como Princeton han mostrado que, en algunos mercados, estos actores concentran más del 20% de las compras, presionando al alza los precios y reduciendo la oferta para compradores individuales.
La ofensiva de Trump se suma a otras propuestas ya anunciadas para enfrentar la crisis habitacional, como la implementación de hipotecas a 50 años y las llamadas “hipotecas portátiles”, lo que permitirá mantener la tasa de interés al cambiar de vivienda. El objetivo declarado es aliviar la carga mensual de los hogares y estimular la movilidad residencial.
La intervención de EE.UU. en Venezuela y los posibles conflictos en otros países que tienen cierta cercanía o vinculación con Chile, podría tener varios efectos en el ámbito inmobiliario y de la construcción en la localidad.
Los primeros siete meses de esta segunda vuelta a la presidencia de Donald Trump, han marcado un punto de inflexión que está redefiniendo las reglas del juego para inversionistas internacionales, particularmente para nosotros los latinoamericanos.