• Síguenos:

La tendencia atrae tanto a quienes buscan una primera vivienda como a quienes desarrollan proyectos turísticos o de renta.

Por Leonardo Núñez

La casa propia sigue siendo una de las principales aspiraciones de las familias chilenas. Sin embargo, el aumento del costo de vida, el encarecimiento de las propiedades y las mayores exigencias para acceder a financiamiento hipotecario, han llevado a muchas personas a explorar alternativas distintas a la compra tradicional de una vivienda.

En ese escenario, las viviendas modulares han comenzado a consolidarse como una opción cada vez más atractiva. Su propuesta combina rapidez de ejecución, flexibilidad de diseño y costos más previsibles, factores que han despertado el interés de familias, inversionistas y propietarios de terrenos en distintas zonas del país.

A diferencia de una construcción convencional, donde gran parte de las obras se desarrolla en terreno, la vivienda modular se fabrica mayoritariamente en talleres especializados para luego ser trasladada e instalada en el lugar definitivo. Este proceso permite optimizar plazos, mejorar el control de calidad y reducir contingencias asociadas a la construcción tradicional.

“Modular no significa hacer viviendas genéricas. Hoy una vivienda modular puede diseñarse completamente a medida, adaptándose al terreno, las vistas, la orientación solar y la forma en que cada persona quiere vivir sus espacios”, explica María Fernanda Vásquez, arquitecta de la constructora Costamódulos.

Uno de los principales atributos de este sistema es la rapidez de ejecución. Mientras la fabricación se desarrolla en taller, de manera paralela se preparan las fundaciones y el terreno, permitiendo acortar significativamente los tiempos de entrega. Según la empresa, algunos proyectos pueden completarse en menos de 60 días.

La tendencia también refleja cambios en las preferencias habitacionales. Cada vez más personas buscan alternativas fuera de los centros urbanos, ya sea para establecer una residencia permanente, una segunda vivienda o desarrollar proyectos de arriendo de corta estadía mediante plataformas como Airbnb. En muchos casos, las viviendas modulares se instalan en parcelas, terrenos familiares o sectores donde el valor del suelo resulta más accesible.

Otro factor que impulsa su crecimiento es la posibilidad de incorporar soluciones de eficiencia energética, como paneles solares y sistemas off-grid, que permiten reducir los costos operacionales y aumentar la autonomía de la vivienda.

El proceso de desarrollo suele comenzar con el análisis de las características del terreno y las necesidades de los futuros propietarios. A partir de esa información se diseña un proyecto personalizado, cuya fabricación se realiza en taller antes de ser transportado e instalado en su ubicación definitiva.

Más allá del uso habitacional, la construcción modular ha ampliado su presencia hacia otros segmentos. Actualmente, estos módulos también se utilizan como oficinas, gimnasios, quinchos, bodegas, ampliaciones, espacios comerciales y proyectos turísticos.

Desde la industria estiman que el mercado continuará expandiéndose durante los próximos años, impulsado por la búsqueda de soluciones habitacionales más eficientes y adaptables. En un contexto marcado por el aumento de los costos de construcción y el acceso cada vez más complejo a la vivienda tradicional, la construcción modular comienza a posicionarse como una alternativa con espacio para crecer dentro del mercado inmobiliario chileno.

Viviendas modulares

27F
2D
3D
8M
A&G
AFP
AGS
AOA
APV
Bar
BC
BHP
BID
BIM
CAE
CAM
CCI
CCS
CDE
CEC
CEP
CES
CEV
CGR
CMF
CMN
CO2
COP
CPC
CPI
CRE
CVD
DIA
DOH
DOM
DS1
E2E
EFE
EFH
EIA
ENE
ESG
Fed
FMI
GAM
GFK
GGM
H2V
HUM
IA
ICV
IEF
IND
INE
INN
IoT
IPC
ISP
IVA
JLL
LED
LoT
Luz
MI
MMA
MOP
MTT
MUT
NAR
NBA
NCh
NFL
NY
OMS
ONG
ONU
PDI
PEH
PHE
PIB
PIR
PIS
PPR
PRC
PUC
QR
RED
RM
ROI
SAG
SEA
SGC
SII
SMA
TEA
TGR
TIR
TPM
TVN
UC
UF
USS
UTM
VMV
WIM
En Inmofest 1º Vivienda puedes cumplir el sueño de la casa propia