
La creciente exigencia por infraestructura especializada y la escasez de espacios industriales adecuados, están llevando a más empresas a optar por desarrollos Build to Suit, una modalidad que gana terreno en distintas regiones del país.
Por: Tomás Rodríguez Botto.
La escasez de bodegas estándar y el aumento de los requerimientos técnicos por parte de las empresas han impulsado el desarrollo de proyectos Build to Suit, una modalidad que gana protagonismo en distintas regiones del país.
El mercado industrial chileno mantiene una demanda activa, con usuarios que buscan espacios capaces de responder a operaciones cada vez más complejas. En este contexto, los proyectos Build to Suit (BTS), se posicionan como una alternativa eficiente frente a una oferta tradicional que no siempre logra adaptarse a los nuevos estándares del sector.
Infraestructura a la medida y contratos de largo plazo
La modalidad permite desarrollar inmuebles con especificaciones técnicas definidas desde el inicio, como mayor altura libre, pisos de alto desempeño, climatización o configuraciones especiales para procesos productivos. Estas características resultan clave en un escenario marcado por la limitada disponibilidad de grandes superficies industriales.
Un Build to Suit corresponde a un inmueble diseñado y construido para un usuario específico. A diferencia de otros formatos, el proyecto se estructura en función de los requerimientos operativos del cliente, lo que ha permitido su aplicación en distintos usos, como logística, industria, comercio, oficinas, educación y salud.
Desde JLL Chile, el director Industrial y Terrenos, Felipe Larroulet, detalló los proyectos que actualmente gestiona la firma bajo este modelo. “Actualmente, estos se encuentran en distintos niveles de avance y son bien variados; un Centro de Distribución grande en Santiago, una propiedad industrial/comercial en la Región de Coquimbo y una propiedad industrial en Antofagasta”, comentó.
“Estos proyectos cuentan con grandes beneficios, donde, de parte de la empresa usuaria de la propiedad, las ventajas son el poder contar con instalaciones hechas a su medida, en las dimensiones y con características constructivas y de equipamiento requeridas exactas para su operación”.
“Los clientes pueden acceder a propuestas variadas, donde los desarrolladores tienen distintas características; foco u conocimiento de distintas zonas geográficas, tipo de proyecto y características de financiamiento”, complementó Larroulet.
Desde la perspectiva del desarrollador, el modelo BTS permite asegurar contratos de largo plazo antes de ejecutar la inversión, trabajar con arrendatarios de riesgo conocido y consensuar el diseño del proyecto. Esto favorece la estabilidad del flujo y mejora la proyección del activo una vez finalizado el contrato.
La consolidación de esta modalidad responde, además, a la dificultad de encontrar inmuebles que se ajusten a operaciones específicas y a un mercado cada vez más sofisticado. Con requerimientos claros y actores especializados, el Build to Suit se afirma como una solución relevante dentro del segmento industrial.