
El MOP abrió la licitación del anteproyecto referencial que definirá un tercer terminal, una nueva pista y un rediseño integral, del principal nodo aéreo del país, con una mirada de largo plazo y criterios de sostenibilidad.
Por Tomás Rodríguez Botto.
El Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez (AMB) dio un paso clave en la planificación de su crecimiento futuro. En concreto, la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) realizó la apertura técnica de la licitación que permitirá proyectar la expansión del principal terminal aéreo del país hacia el año 2050, con el objetivo de triplicar su capacidad y consolidar su rol estratégico en la conectividad aérea de Chile.
En este contexto, el proceso concitó el interés de cinco consultoras de ingeniería y arquitectura —Arcadis Chile, FAIC, IDOM-Vidal, Ingeniería Cuatro-AYESA y Wood Ingeniería y Consultoría Chile— que presentaron sus antecedentes para adjudicarse el anteproyecto referencial. Cabe destacar que la iniciativa, iniciada en abril de 2025, contempla un presupuesto de $13.500 millones y tendrá su apertura económica el próximo 18 de febrero.
Desde el MOP valoraron positivamente la respuesta del mercado. Al respecto, la ministra de Obras Públicas, Jessica López, señaló que: “es una gran señal para la industria el interés de cinco consultoras de ingeniería y arquitectura para diseñar los nuevos espacios que tendrá AMB hacia el año 2050, entre los que destaca un tercer terminal de pasajeros, una tercera pista, un nuevo terminal de carga y un sistema de transporte interno que se conectará con la futura extensión de la línea 7 del Metro”.
La expansión del aeropuerto, sin embargo, no surge de manera aislada. Por el contrario, fue definida en la reciente actualización del plan maestro de AMB, que proyecta un sostenido aumento de la demanda y de las operaciones aeronáuticas en las próximas décadas. De acuerdo con ese diagnóstico, el recinto deberá duplicar su superficie hasta superar las 2.300 hectáreas.
Asimismo, la infraestructura proyectada deberá contar con más de un millón de metros cuadrados de terminales, con capacidad para movilizar 84 millones de pasajeros al año y gestionar hasta 125 operaciones aeronáuticas por hora, cifras que reflejan la magnitud del desafío que enfrenta el principal aeropuerto del país.
En términos concretos, la consultoría adjudicada deberá desarrollar el diseño base de todas las nuevas instalaciones consideradas. Entre ellas se incluyen la construcción de una tercera pista y un tercer terminal de pasajeros, el traslado del terminal de carga a un nuevo sector y la implementación de un sistema de transporte interno que conecte los distintos terminales.
Además, el proyecto contempla la ampliación de áreas de mantenimiento, nuevas dependencias para la Dirección General de Aeronáutica Civil, la habilitación de tres accesos viales adicionales y el desarrollo de un circuito de áreas verdes que permita una mejor integración del aeropuerto con su entorno urbano.
Finalmente, la consultoría se extenderá por un período de cinco años e incorporará un estudio de impacto ambiental, junto con diversas instancias de participación ciudadana. Posteriormente, será necesario avanzar en procesos de ingeniería de detalle y expropiaciones, por lo que las primeras obras se proyectan para mediados de la próxima década.