Los temporales que han afectado el sur y el norte de Chile en las últimas semanas nos invitan a hacer una pausa y reflexionar con honestidad sobre cómo estamos construyendo nuestras ciudades, y cómo podemos hacerlo mejor. No desde la crítica fácil, sino desde la convicción de que tenemos las herramientas, el conocimiento y la voluntad para avanzar en la dirección correcta.