
Durante años, hablar del mercado inmobiliario chileno fue hablar de crecimiento, inversión y acceso a la vivienda. Hoy debemos hacernos una pregunta incómoda: ¿qué ocurre cuando el precio de las viviendas aumenta más rápido que la capacidad de las familias para acceder a ellas?
Hace tiempo que el diagnóstico es claro, el mercado inmobiliario no está en crisis, está en pausa. Y no por falta de interés, sino por un factor que pesa más que cualquier incentivo, la incertidumbre.
Hace tiempo que el diagnóstico es claro, la permisología se ha transformado en uno de los principales frenos para la industria inmobiliaria. Y aunque en el último periodo se han anunciado avances y nuevas herramientas, en la práctica seguimos enfrentando el mismo problema.