
La inversión busca aumentar la capacidad operativa del principal terminal internacional de Argentina, en medio de un año récord para el transporte aéreo.
Por Tomás Rodríguez Botto
El Aeropuerto Internacional de Ezeiza iniciará una nueva etapa de expansión con una inversión de US$110 millones, destinada a reforzar su infraestructura y responder al fuerte crecimiento del tráfico aéreo.
El proyecto fue anunciado por Aeropuertos Argentina, empresa concesionaria del sistema aeroportuario del país, en un contexto en que la industria cerró el 2025 con más de 50,6 millones de pasajeros movilizados a nivel nacional. Dentro de ese escenario, Ezeiza aparece como el principal nodo para absorber el aumento de vuelos internacionales y parte relevante del tráfico doméstico.
En una conferencia de prensa para medios locales, Sebastián Villar Guarino, gerente general Ezeiza, señaló que el plan de inversiones contempla tres ejes: “Uno es lo que nosotros llamamos las obras lado tierra, que son las terminales básicamente. Después están las inversiones en el área de cargas y finalmente en lo que llamamos lado aire”, aseguró.
La mayor parte de los recursos se destinará al sector operativo del aeropuerto, conocido como “lado aire”, donde se construirá una nueva plataforma denominada Golf. Esta permitirá sumar siete posiciones para aeronaves de fuselaje angosto, además de nuevas áreas de rampa.
A ello se suma la rehabilitación de la pista secundaria 17-35 y su cruce con la pista principal 11-29, trabajos orientados a mejorar la eficiencia de las operaciones y reducir cuellos de botella en horarios de alta demanda.
Como parte de estas intervenciones, entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre el aeropuerto operará únicamente con la pista 11-29, que funcionará con una extensión reducida de 1.850 metros, en comparación con los 3.300 metros habituales. Esta condición obligará a ajustes en itinerarios y configuraciones de aeronaves, especialmente en vuelos de mayor tamaño. Desde la administración indicaron que ya se han coordinado reuniones con las aerolíneas para organizar este período de transición.
En paralelo, el proyecto considera ampliaciones en el área de pasajeros. La terminal de arribos domésticos crecerá en 1.200 metros cuadrados y se incorporarán cinco nuevas puertas, alcanzando un total de 12. También se sumarán 3.500 metros cuadrados adicionales en el sector de preembarque.
El plan incluye la incorporación de una sala VIP, nuevos espacios gastronómicos y un área destinada a niños, junto con la renovación de equipamiento tecnológico. Se instalarán más de 1.700 dispositivos para procesos de check-in y control, preparados para operar con sistemas biométricos. En materia ambiental, se proyecta una planta de tratamiento de agua mediante ósmosis inversa y la implementación de energías renovables en cinco posiciones de estacionamiento de aeronaves.
El programa de inversiones también contempla la finalización de la Terminal Única de Courier, con 12.000 metros cuadrados, y la ampliación de la infraestructura para exportación de productos perecederos, incorporando mayor superficie con temperatura controlada. Asimismo, se habilitará una nueva conexión vial hacia la autopista Riccheri, lo que facilitará el movimiento de camiones y mejorará la articulación logística del complejo aeroportuario.