
Pese a una leve caída en su cartera de contratos, la firma cerró el año con ganancias históricas. El resultado se enmarca en un escenario de reactivación gradual del rubro y de señales de normalización en el mercado habitacional.
Por Leonardo Núñez
La empresa Besalco, vinculada a la familia Bezanilla, cerró 2025 con utilidades récord por $61.114 millones, consolidando uno de los mejores desempeños financieros de su historia reciente, en un año marcado por señales de recuperación paulatina en los sectores de la construcción y el desarrollo inmobiliario en Chile.
De acuerdo con sus estados financieros, la compañía alcanzó ingresos por $1.097.141 millones, lo que representa un crecimiento de 7,2% respecto de 2024, impulsado por sus líneas de negocios en servicios de maquinaria, obras de infraestructura, minería e inmobiliario. Con ello, la utilidad del ejercicio se elevó en 35,3% interanual, reflejando una mejora relevante en márgenes operacionales.
No obstante, la firma reportó una leve contracción en su “backlog” —cartera de contratos por ejecutar— que anotó una baja de 2,8% frente a diciembre de 2024, situándose en 37,73 millones de UF. Pese a ello, desde la compañía relativizaron el dato y apuntaron a un mejor panorama hacia adelante. “Las proyecciones de inversión en minería, infraestructura eléctrica y en el sector inmobiliario permiten anticipar un escenario favorable”, sostuvo la empresa.
El desempeño de Besalco se alinea con los brotes verdes que comenzaron a observarse en el rubro durante 2025, luego de varios años de contracción. Según cifras de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la venta de viviendas nuevas en la Región Metropolitana cerró el año con un alza cercana al 10%, mientras que, al descontar desistimientos, el avance fue superior al 25%, impulsado principalmente por el subsidio a la tasa hipotecaria y una normalización gradual de las condiciones financieras.
En paralelo, el mercado de la construcción mostró señales de estabilización. Datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) indicaron que la actividad inmobiliaria y de obras de ingeniería civil registró alzas interanuales de entre 8% y 11% en algunos trimestres de 2025, reflejando una recuperación desde los mínimos observados en 2023 y 2024.
Para 2026, el escenario base de la industria es de optimismo moderado. Diversas inmobiliarias y constructoras proyectan un aumento gradual en los inicios de obra, especialmente en proyectos habitacionales bajo 4.000 UF y en iniciativas ligadas al Plan de Emergencia Habitacional, junto con una reactivación más clara en infraestructura y minería, sectores clave para empresas con un portafolio diversificado como Besalco.
A ello se suma una expectativa de mayor dinamismo en licitaciones públicas, obras energéticas y proyectos asociados a la transición energética, además de un menor nivel de desistimientos en el mercado habitacional, lo que contribuiría a estabilizar flujos y carteras de contratos durante los próximos trimestres.
Así, aunque persisten desafíos relevantes —como el alto stock de viviendas, los costos financieros y la incertidumbre regulatoria—, los resultados de Besalco y las señales observadas en el conjunto del mercado sugieren que 2025 marcó un punto de inflexión y que 2026 podría consolidar una fase de normalización, más gradual que explosiva, pero con mejores fundamentos para el sector inmobiliario y de la construcción en Chile.
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