El suelo es el mayor sumidero de carbono terrestre del planeta. Lejos de ser solo piedra molida o minerales, está lleno de vida y microorganismos que sustentan los servicios ecosistémicos que permiten la existencia misma en la Tierra.
Hoy sabemos que las empresas deben asumir un compromiso para contribuir a la reducción de gases de efecto invernadero y la forma, promoviendo un entorno más saludable y equilibrado para las futuras generaciones. Por esto, quiero destacar la importancia de las áreas verde y es que cada árbol puede absorber entre 10 y 30 kg de CO2 al año, por lo que la plantación de estos, beneficia al medio ambiente y se ha convertido en un valor agregado para los clientes en el mercado inmobiliario.
De cara a lo que fue el Día Mundial de la Reducción de Emisiones, se nos recuerda la urgencia de actuar frente al cambio climático. El sector de la construcción, responsable de aproximadamente el 38% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI), ha dado un paso significativo al posicionar la sostenibilidad en el centro de su agenda.