
Hace más de diez años que la industria inmobiliaria chilena no ve créditos hipotecarios con financiamiento del 100%. Al menos, no de manera formal. Hasta 2014, el contexto era otro: valores por metro cuadrado en viviendas al 50% del actual; cap rates de hasta UF+10% anual; tasas de largo plazo competitivas, y; una banca con regulaciones más laxas.