El debate sobre las modificaciones a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) se ha centrado, principalmente, en sus efectos sobre la densificación. Sin embargo, esa discusión ha dejado en segundo plano un aspecto que puede ser aún más relevante: la oportunidad que representa para el desarrollo de los polos urbanos.
A partir del 5 de octubre de 2025, un cambio fundamental transformará el sector inmobiliario en Chile: la Calificación Energética de Viviendas (CEV), la que se volverá obligatoria para todos los proyectos nuevos. Tras más de una década como una iniciativa voluntaria, esta medida no debe ser vista como una simple regulación, sino como un paso decisivo hacia un estándar constructivo superior que beneficiará directamente a las familias, al medio ambiente y a la propia industria.