Hay una idea que avanza en simultáneo en Florida y en Chile, y conviene mirarla de cerca. En noviembre, los floridanos votarán una enmienda que eleva la exención de la vivienda principal de 50.000 a 250.000 dólares y traza un camino hacia eliminar el impuesto a la propiedad. En Chile, el nuevo gobierno propone borrar las contribuciones a la primera vivienda, partiendo por los mayores de 65 años. Distinto idioma, mismo espíritu.