Durante años, hablar de desarrollo inmobiliario en Chile era hablar de Santiago. Hoy esa lógica comienza a agotarse. Mientras la Región Metropolitana enfrenta un mercado cada vez más tensionado por la escasez de suelo, las restricciones urbanas y el alza de los precios, regiones como O'Higgins están comenzando a concentrar una oportunidad que hace unos años pocos miraban.