
La incorporación de etanol a las gasolinas vuelve a instalarse en la discusión energética chilena. Según antecedentes publicados recientemente, se ha evaluado avanzar hacia una gasolina E10, compuesta por 90% de gasolina y 10% de etanol, con un potencial ahorro de unos US$107 millones anuales en costos de suministro.