
Ambos sectores reunieron casi la mitad de los arbitrajes nacionales registrados durante el primer semestre de 2026. En paralelo, el plazo promedio de pago en Chile llegó a 44 días, mientras la construcción acumula más de 20 mil acuerdos para extender los plazos de pago a proveedores desde 2019.
Por Tomás Rodríguez Botto
Los conflictos relacionados con contratos tienen una alta presencia en los sectores inmobiliario y de construcción. Durante el primer semestre de 2026, ambos concentraron el 45,6% de los arbitrajes nacionales ingresados al Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago. El sector inmobiliario representó el 27,9% de los casos, mientras construcción e infraestructura alcanzaron el 17,7%.
Los arbitrajes son mecanismos mediante los cuales las partes de un contrato recurren a un tercero, denominado árbitro, para resolver una controversia sin acudir a la justicia ordinaria. En la actividad inmobiliaria y de construcción, estos conflictos pueden estar relacionados con materias como pagos, plazos, reajustes, obras extraordinarias o incumplimientos de obligaciones contractuales.
Los datos se conocen mientras la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) proyecta que la inversión del sector crecerá entre 2,5% y 4,5% durante 2026. Entre los factores que podrían afectar este desempeño, el gremio ha identificado eventuales ajustes presupuestarios, atrasos en los pagos y dificultades en la ejecución de recursos públicos.
La situación de los pagos también muestra diferencias entre las partes de la cadena. Según el Ranking de Pagadores de la Bolsa de Productos, elaborado con información entre julio de 2025 y junio de 2026, el plazo promedio de pago en Chile llegó a 44 días, 14 días por sobre el máximo legal. En las pequeñas y medianas empresas el promedio también fue de 44 días, mientras que en las grandes empresas alcanzó los 47 días.
En el caso de la construcción, los registros del Ministerio de Economía contabilizan 20.305 acuerdos con plazos de pago excepcionales en los que el sector figura como comprador, entre mayo de 2019 y julio de 2026. Como vendedor, en tanto, registra 3.106 acuerdos.
De esta manera, los acuerdos inscritos por empresas de construcción para extender los plazos de pago a sus proveedores superan en más de seis veces aquellos en que el sector aparece como vendedor.
La actividad también concentra parte de los conflictos registrados en el ámbito internacional. Durante el primer semestre de 2026, el CAM Santiago recibió cinco solicitudes de arbitraje internacional, de las cuales la mayoría estuvo vinculada a contratos de construcción. Las cuantías involucradas llegaron hasta US$10,5 millones.
Para Paulina De la Fuente, Country Manager Chile de Webdox, una parte de estos conflictos se relaciona con el seguimiento de las obligaciones establecidas en los contratos una vez que estos son firmados.
“Una industria que concentra ese volumen de arbitrajes, es la consecuencia de problemas que comenzaron mucho antes, cuando no se hizo un seguimiento adecuado del estado de pago, el reajuste, la obra extraordinaria o el plazo. El contrato se firma, pero las obligaciones continúan y requieren una gestión permanente”, señaló.
Un estudio de World Commerce & Contracting y Deloitte Legal estima que las organizaciones pierden, en promedio, 8,6% del valor asociado a sus contratos debido a deficiencias en su gestión durante el ciclo de vida contractual.
A estos antecedentes se suma la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales, vigente desde septiembre de 2025, que incorporó modificaciones relacionadas con la gestión de autorizaciones y la Ley de Delitos Económicos.
Ambos sectores reunieron casi la mitad de los arbitrajes nacionales registrados durante el primer semestre de 2026. En paralelo, el plazo promedio de pago en Chile llegó a 44 días, mientras la construcción acumula más de 20 mil acuerdos para extender los plazos de pago a proveedores desde 2019. Por Tomás Rodríguez Botto Los conflictos […]