
A pesar de la juventud, los menores de 30 en el país mantienen la aspiración, heredada de generaciones anteriores, de tener una propiedad a su nombre. Lamentablemente, en la actualidad, lo que ha cambiado es la capacidad real de concretarla, y ahí es donde conviene detenerse y hablar con total honestidad.
Cerca de 100 mil unidades construidas y sin vender. Una constante que ha afectado al mundo inmobiliario desde hace varios meses. Frente a eso, la ampliación del Fondo de Garantía Estatal (FOGAES) se presenta como la herramienta más concreta disponible hoy y merece revisarse con detención.
Cuando la zona centro empezó a saturarse y la permisología empezó a generar dolores de cabeza, el negocio inmobiliario empezó a mirar hacia afuera. Primero fueron las comunas aledañas y bien conectadas por autopistas, metro o locomoción colectiva —San Miguel, Independencia, Estación Central— las que capturaron ese excedente de demanda.