
Cuando la zona centro empezó a saturarse y la permisología empezó a generar dolores de cabeza, el negocio inmobiliario empezó a mirar hacia afuera. Primero fueron las comunas aledañas y bien conectadas por autopistas, metro o locomoción colectiva —San Miguel, Independencia, Estación Central— las que capturaron ese excedente de demanda.
En el ecosistema inmobiliario, todo anuncio que impulse dinamismo en el mercado, es bien recibido. No obstante, es importante que las personas reconozcan bien cuáles son los alcances de cada beneficio y cómo operan para poder utilizarlos de forma correcta para su beneficio.