
Impulsadas por el subsidio estatal a la tasa hipotecaria, las ventas de viviendas nuevas más accesibles crecieron en la Región Metropolitana, marcando el regreso de compradores que buscan casa propia, en contraste con un mercado general que sigue a la baja.
Por Tomás Rodríguez Botto
Mientras el mercado inmobiliario de la Región Metropolitana cerró 2025 con cifras negativas, un segmento específico comenzó a mostrar señales claras de recuperación. Se trata de las viviendas nuevas con entrega inmediata y precios bajo las 4.000 UF, cuyas ventas crecieron un 8,7% durante el año, según el último Informe de Coyuntura Inmobiliaria (INCOIN) elaborado por Tinsa by Accumin.
En total, este subsegmento registró 5.279 unidades vendidas, lo que representa 420 viviendas más que en 2024. El resultado contrasta con el desempeño del mercado total de vivienda nueva en la capital, que finalizó el año con una caída anual del 10,4%, alcanzando 18.851 unidades comercializadas.
El principal motor de este repunte fue la entrada en vigor del subsidio estatal a la tasa hipotecaria, que comenzó a tener impacto real a partir del segundo semestre. De acuerdo con el informe, las ventas de este tipo de viviendas crecieron un 13% interanual en el tercer trimestre de 2025, justo después de la implementación del beneficio, y un 6,2% en el último trimestre del año.
Más allá de las cifras, el informe destaca un cambio relevante en el perfil de los compradores. Tras varios años en que el mercado estuvo dominado por inversionistas enfocados en el arriendo, el subsidio permitió el regreso de familias y compradores finales. “Vuelven los propietarios y se recupera el sueño de la casa propia”, señala Fabián García, director general de Tinsa.
Este fenómeno se reflejó con mayor fuerza en las casas bajo las 4.000 UF con entrega inmediata, cuyas ventas crecieron un 11,9% anual, por sobre el 8,5% registrado por los departamentos del mismo tramo. El dato sugiere una preferencia por soluciones habitacionales pensadas para residencia permanente.
A nivel territorial, el dinamismo se concentró en comunas emergentes y zonas periféricas. Localidades como La Cisterna, Pedro Aguirre Cerda, Renca, Buin, Maipú, Quilicura, Pudahuel y San Bernardo mostraron variaciones positivas, mientras que comunas tradicionalmente asociadas a la inversión —como Santiago Centro, Ñuñoa, Macul y La Florida— mantuvieron altos volúmenes, pero sin crecimiento anual.
Pese a este repunte, desde Tinsa advierten que el efecto sigue siendo acotado. Del total de viviendas nuevas disponibles en la RM, solo el 64% está bajo las 4.000 UF, y apenas un 30% corresponde a unidades con entrega inmediata. “No es un segmento que por sí solo vaya a cambiar el mercado, pero demuestra que cuando mejora el financiamiento, la demanda responde”, concluye García.