
Mientras el Gobierno reafirma que ha impulsado la electromovilidad, resurgen críticas del urbanista y futuro integrante del gabinete de Kast costos, cobertura y eficiencia del sistema.
Por: Leonardo Núñez
La fuerte apuesta por los buses eléctrico como viga maestra del transporte público, ha reabierto un debate sobre las prioridades en movilidad urbana. Esto, luego que el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, subrayara los beneficios ambientales y la modernización del sistema, destacando que estos vehículos incorporan accesibilidad universal, aire acondicionado, wifi y sistemas actuales de recaudo electrónico, reforzando la calidad del servicio en sectores de distintas urbes a lo largo del país.
Sin embargo, estas iniciativas confrontan la visión crítica que ha tenido el arquitecto urbanista Iván Poduje, próximo ministro de Vivienda del gobierno de José Antonio Kast, quien ha cuestionado en el pasado la prioridad puesta en la tecnología del transporte cuando, a su juicio, existen problemas más estructurales que afectan a los usuarios.
“Lo que menos necesitamos son buses eléctricos si no resolvemos antes problemas estructurales como la regulación de las frecuencias y la cobertura en los barrios más desatendidos”, dijo mientras postulaba como alcalde a Valparaíso, lo que ha sido reflotado por Muñoz en sus últimas apariciones en la prensa.
Poduje, por su parte, ha planteado en el pasado que una flota moderna no compensa “si no podemos asegurar que los buses lleguen a tiempo ni a todos los rincones de la ciudad”.
En el centro de su crítica también está la seguridad y la percepción de plusvalía. Aunque reconoce que los nuevos servicios —equipados con botones de pánico y cámaras de seguridad— representan avances, Poduje sostuvo, cuando era candidato a alcalde, que “no basta con tecnología en los vehículos si no hay vigilancia continua en los ejes viales que conectan el plan con los cerros” o “un cuerpo de guardias municipales que pueda responder ante emergencias”.
Para él, la plusvalía de los barrios no se eleva solo con buses eléctricos circulando: sí lo hace, la mejora del espacio público, conectividad efectiva e infraestructura vial. “Debemos pensar en calles en buen estado, iluminación, paraderos y veredas cercanas para que el transporte sea realmente accesible para todos”, ha señalado en sus intervenciones.
Más allá de la electromovilidad, Poduje también ha promovido la idea de diversificar la oferta de transporte, proponiendo alternativas como tranvías urbanos o teleféricos que conecten zonas altas con el plan, lo que a su juicio complementaría una red más robusta y eficiente.
La postura del futuro ministro contrasta con la defensa de Muñoz y las labores del Gobierno en avanzar hacia flotas limpias. El titular del MTT ha reiterado que la electromovilidad es un componente clave para modernizar el sistema, integrando beneficios ambientales, mayor confort y mejoras en frecuencia y cobertura como parte de reformas más amplias.
En esa línea, el ministro Muñoz ha destacado que “entre el 2023 y el 2025 ha seguido aumentando nuestra flota de buses eléctricos. Hoy día ya tenemos más de 3.800 buses eléctricos en Santiago, lo que nos sigue posicionando como la ciudad del mundo, fuera de China, con más buses eléctricos”.