
Académicos, urbanistas, autoridades y exministros analizaron en el Congreso los resultados del programa 2022-2026, que alcanza un 95% de cumplimiento, junto con los principales desafíos estructurales en acceso al suelo, planificación urbana y fortalecimiento institucional.
Por: Tomás Rodríguez Botto
Con la participación de académicos, urbanistas, autoridades de gobierno y ex ministros de Vivienda, la Comisión de Vivienda y Urbanismo del Senado realizó una evaluación integral del Plan de Emergencia Habitacional 2022-2026, instancia que permitió analizar sus avances, brechas y desafíos estructurales de cara al próximo período legislativo.
Durante la sesión, desarrollada en la Biblioteca del Congreso Nacional, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo presentó los principales resultados del Plan, junto con las dificultades enfrentadas en su implementación y una serie de propuestas orientadas a fortalecer su continuidad como política pública.
El presidente de la comisión, el senador Juan Ignacio Latorre, destacó que estas instancias permiten “realizar una evaluación tanto cuantitativa como cualitativa del Plan, generando un diálogo que contribuya a construir herramientas útiles para el próximo ciclo legislativo”.
La jornada contó con la participación del ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes; el exministro Cristián Monckeberg; los académicos Luis Eduardo Bresciani, Paola Jirón y Beatriz Mella, quienes coincidieron en la necesidad de avanzar desde respuestas coyunturales hacia una política de Estado en vivienda y ciudad, con una mirada de mediano y largo plazo.
En el primer panel, denominado “Fortalecimiento del marco institucional de vivienda y ciudad”, se abordó la respuesta del Estado frente al déficit habitacional, concluyendo que, si bien el plan ha permitido acelerar la entrega de soluciones, el modelo requiere una institucionalidad más robusta y mayor planificación urbana.
El segundo panel, “Suelo, planificación y acceso equitativo a la ciudad”, puso el foco en la escasez y el alto costo del suelo urbano, identificándolo como uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo habitacional, junto con la necesidad de mejorar la coordinación intersectorial y los instrumentos de ordenamiento territorial.
Desde el ámbito parlamentario, el senador Fidel Espinoza valoró los avances del plan insular, mientras que el senador David Sandoval subrayó que el acceso al suelo seguirá siendo un desafío estructural, planteando la necesidad de anticipar la adquisición de terrenos y fortalecer la coordinación con el Ministerio de Bienes Nacionales.
En tanto, la senadora María José Gatica recalcó que, “independiente de quién gobierne, es indispensable avanzar en mejoras de corto y largo plazo, especialmente en los ámbitos administrativo y funcional”.
Al cierre, el ministro Carlos Montes realizó un balance del plan, señalando que su objetivo trasciende la meta numérica. En ese sentido, sostuvo que busca “poner en el centro del debate la necesidad de las familias sin casa cuando el país supera los 30 mil dólares per cápita y replantear la relación de vivienda, barrio y ciudad, avanzando a una mirada más justa, humana y equilibrada”.
Finalmente, la coordinadora del Plan de Emergencia Habitacional, Daniela Flisfisch, informó que a diciembre de 2025 el programa alcanza un 95% de cumplimiento, con 247 mil viviendas terminadas o entregadas y 118 mil en ejecución.
El plan del nuevo gobierno para reactivar el sector de la construcción y del trabajo ha generado expectativas y debates en la opinión pública. Sin embargo, un análisis detallado de las propuestas revela contradicciones y desafíos importantes que deben ser abordados.
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