
El sector inmobiliario chileno vive una crisis que exige voluntad política. En 2026 persiste la paradoja: las tasas hipotecarias cayeron a 4,2%, pero las ventas rondan 3.000 unidades mensuales, menos de la mitad de 2019. No falta demanda, falta previsibilidad y marcos que no encarezcan la oferta.
El escenario habitacional de Chile entre 2018 y 2025 exhibe una tragedia sistemática, y es que durante ese período, el número de familias en campamentos se disparó un 153 % entre 2019 y este año, según estudios del CEP; mientras, el déficit de vivienda formal supera las 490 mil unidades de acuerdo con el Censo 2024.
El sector inmobiliario representa 13% del PIB global y mueve más de 10,5 billones de dólares anuales. Chile refleja las tensiones globales con particular crudeza: una familia necesita 11,4 años de ingresos para comprar una vivienda, el doble que hace una década.