
El Presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, informó que el terremoto registrado el reciente lunes deja más de 1.500 viviendas afectadas en distintas zonas del país. Por lo que el Gobierno decretó emergencia nacional y mantiene desplegados equipos de rescate y atención a las comunidades afectadas.
Por Tomás Rodríguez Bott
Un sismo de magnitud 7,4 remeció ayer a Colombia y puso en marcha la evaluación de viviendas, edificaciones e infraestructura en distintas zonas del país. El movimiento se registró a las 7:34 horas y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, según informó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
El Presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, informó que 111 personas han muerto y otras 87 resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó este lunes al país. El balance oficial también contabiliza 61 edificios completamente colapsados y más de 1.500 viviendas afectadas.
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno colombiano decretó emergencia nacional y activó los mecanismos de respuesta para atender a las personas afectadas. El Mandatario señaló que la prioridad de los equipos desplegados está puesta en las labores de rescate de quienes permanecen atrapados entre los escombros
El balance entregado por el Gobierno sitúa en más de 1.500 las viviendas afectadas por el terremoto. A esto se suman los 61 edificios que, según el reporte oficial, presentan colapso completo.
La evaluación de los inmuebles forma parte de las labores que se desarrollan en las zonas afectadas. El levantamiento permitirá determinar la magnitud de los daños y establecer las condiciones en que quedaron las viviendas y edificaciones después del movimiento.
Pereira concentra una parte importante de las víctimas registradas hasta ahora. En Cali, en tanto, las autoridades locales informaron sobre el derrumbe de al menos una treintena de estructuras, algunas de ellas con personas atrapadas. El impacto también alcanzó infraestructura aeroportuaria. Los aeropuertos de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura suspendieron sus operaciones luego de registrar daños asociados al terremoto.
Tras conocer la magnitud de los daños, el Gobierno colombiano dispuso el despliegue de equipos y recursos para responder a la emergencia. La primera etapa está concentrada en la búsqueda y rescate de personas, atención de heridos y asistencia a las comunidades afectadas.
En paralelo, las autoridades avanzan en el levantamiento de información sobre las viviendas y edificaciones dañadas. Este catastro será clave para determinar el número definitivo de inmuebles afectados y las medidas que deberán adoptarse para las familias que no puedan retornar a sus viviendas.
Con el balance preliminar de 111 fallecidos, 87 heridos, 61 edificios colapsados y más de 1.500 viviendas afectadas, el impacto sobre el parque habitacional y la infraestructura se perfila como uno de los principales desafíos de la emergencia que enfrenta el país.