
El nuevo modelo que arribó a Chile respecto a la administración de copropiedad se ha sofisticado de la mano de la tecnología y, busca, otorgar mayor valor agregado y hacer más expedita la compra de una propiedad entre “extraños” y/o anónimos.
Por: Renato Herrera Lagos
El nuevo modelo colaborativo cuenta con varias variantes y ventajas: permite reducir la inversión de entrada a una segunda vivienda; aprovechar la plusvalía, y; contar con mayor protección ante una crisis inmobiliaria, como por ejemplo la que actualmente se está viviendo, producto del alza sostenida del costo de la vida, como por la devaluación agresiva del peso, como por el más complejo de los factores, la inflación que ha llegado a alzas cercanas al 13,1% en doce meses.
Para los expertos uno de los mecanismos más seguros para paliar las crisis es resguardarse en UF. Para esto existen varias opciones, una de las más novedosas corre por cuenta de la copropiedad en la segunda vivienda.