
El proyecto contempla una inversión superior a US$38 mil millones y dará origen a una nueva ciudad deportiva para 750 mil habitantes en el sur de Hanoi.
Por Tomás Rodríguez Botto
Vietnam inició la construcción de un estadio que no solo busca romper récords de capacidad, sino también transformar el desarrollo urbano de su capital. El Trong Dong Stadium, diseñado para recibir a 135.000 espectadores, se convertirá —una vez terminado— en el recinto con mayor aforo del planeta.
La obra comenzó en diciembre de 2025 y tiene como fecha estimada de entrega agosto de 2028. Sin embargo, el estadio es solo la pieza más visible de un plan mucho más amplio: la creación de una Ciudad Deportiva Olímpica que abarca más de 9.000 hectáreas en el sur de Hanoi y que implica una inversión que supera los US$38 mil millones.
El recinto se ubicará en la comuna de Tan Minh, distrito de Thuong Tin, un sector seleccionado por su disponibilidad de suelo y potencial de conectividad. Allí se proyecta levantar un nuevo distrito con capacidad para cerca de 750.000 habitantes, integrando vivienda, comercio, hoteles, centros médicos, espacios de investigación y una red de transporte de gran escala.
Dentro del plan maestro, 411 hectáreas estarán destinadas exclusivamente a infraestructura deportiva. Además del estadio principal, se consideran recintos complementarios, un centro acuático y espacios dedicados a los deportes electrónicos, con estándares pensados para competencias internacionales.
El diseño contempla un estadio de estándar global, preparado para albergar tanto partidos de fútbol como espectáculos masivos. Entre sus principales características técnicas destacan un techo retráctil de gran dimensión y un sistema de césped móvil que permitirá adaptar el recinto en pocas horas.
El objetivo es cumplir con los requisitos exigidos por entidades como la FIFA y el Comité Olímpico Internacional, abriendo la puerta a que Vietnam pueda postular a torneos continentales o incluso a unos Juegos Olímpicos en el futuro.
En términos de capacidad, el nuevo estadio superará a referentes actuales como el Michigan Stadium en Estados Unidos y el Rungrado 1st of May Stadium en Corea del Norte.
Aunque se trata de una megaestructura con fuerte componente tecnológico, el diseño incorpora referencias a la tradición vietnamita. Su forma se inspira en los antiguos tambores de bronce de la cultura Đông Sơn, considerados uno de los símbolos históricos del país. La fachada incluirá elementos gráficos vinculados a esa herencia cultural, con la intención de convertir el estadio en un nuevo ícono reconocible de Hanoi.
El desarrollo está a cargo del conglomerado privado Vingroup, que impulsa el proyecto como parte de una estrategia para posicionar a Vietnam como sede de eventos deportivos y culturales de escala mundial.