
La capital cerró el segundo semestre de 2025 con una vacancia de solo 0,2% en bodegas Clase A, la más baja entre los principales mercados de la región. La rápida absorción de la oferta y la escasez de nuevos desarrollos bien ubicados explican el estrecho escenario actual.
Por Tomás Rodríguez Botto
En un contexto de crecimiento moderado en América Latina y condiciones financieras más exigentes, el mercado logístico de Santiago se consolidó como el de menor disponibilidad en Sudamérica. Según el informe MarketBeat de América Latina de Cushman & Wakefield, al cierre del segundo semestre de 2025 la capital chilena registró una vacancia de apenas 0,2% en bodegas Clase A.
El resultado responde a una oferta limitada y a una demanda que se ha mantenido activa, particularmente en ubicaciones estratégicas. Rosario Meneses, coordinadora de Sudamérica de Cushman & Wakefield, explica que “los metros cuadrados que se desocuparon durante el año 2024, se usaron rápidamente y todo lo que entró al mercado, ingresó pre arrendado, lo que contribuyó a mantener una vacancia baja”.
Además, añade que “se desarrollaron algunos metros cuadrados especulativos en ubicaciones muy estratégicas que también se absorbieron rápido, pese a un alza en los precios de arriendo”.
En la comparación regional, Santiago se ubicó por debajo de Bogotá (1,3%) y Ciudad de México (2,3%), y muy distante de mercados como Buenos Aires (5,8%), Lima (9,0%) y Río de Janeiro (14,3%), donde la vacancia se concentró principalmente en zonas secundarias.
A nivel regional, la vacancia promedio fue de 5,7%, cifra que da cuenta de un mercado saludable aunque con diferencias marcadas según la calidad y localización de la oferta. “En conjunto, la vacancia regional de 5,7% se mantuvo alineada con un mercado logístico sano, con diferencias explicadas por la etapa del ciclo y la calidad de la oferta”, agregó Meneses.
En términos de precios, el valor promedio en América Latina alcanzó los US$6,89 por m² mensual, un alza interanual de 17%. Por su parte, en Santiago el promedio se situó en US$6,4 por m² mensual, en línea con un escenario de disponibilidad acotada y demanda sostenida.
Durante 2025, la absorción positiva en la región llegó a 3,3 millones de m², reflejando una recuperación moderada respecto del año anterior. En Santiago, el nivel de absorción fue más limitado, coherente con la escasez de nueva oferta.