
La casona patrimonial ligada al expresidente está en venta por 21.000 UF, además de estar disponible para arriendo. Expertos analizan si el “factor figura pública” incide realmente en el precio y en los tiempos de cierre.
Por Tomás Rodríguez Botto
La vivienda asociada al expresidente Gabriel Boric ya está oficialmente en vitrina. Se trata de una casona patrimonial ubicada en calle Huérfanos, en el tradicional Barrio Yungay, ubicado en la zona histórica de Santiago. El inmueble cuenta con cerca de 500 m² construidos, 13 dormitorios (seis en suite), nueve baños, patio interior y terraza en la azotea. Su valor de venta es de 21.000 UF (unos $860 millones) y, además, está en arriendo por 120 UF mensuales (cerca de $4,9 millones al mes).
La propiedad es gestionada por Cocina Propiedades. Su encargado en la Región Metropolitana, Cristián Opazo, admite que el componente simbólico genera un efecto inmediato. “Hay una puesta en valor en la propiedad de alguien conocido, que se traduce en mayor interés público. Decidimos aprovechar esa exposición y estar presentes en la mayor cantidad de medios”, explica. En solo tres días desde su difusión, ya registran varias consultas —principalmente por arriendo—, dos visitas concretadas y otras agendadas.
El perfil que proyectan no es el de una familia tradicional: “Apostamos a un inversionista que vea el potencial histórico de la casa y la identidad del barrio, pero que también, que valore la rentabilidad”, sostiene Opazo. Según sus cálculos, el inmueble podría generar entre 6% y 7% anual. Por su tamaño y configuración, estima que el arriendo podría cerrarse antes que la venta, incluso en un plazo menor a dos meses, mientras que una eventual compraventa podría tardar al menos seis meses.
Desde una mirada técnica, el mercado enfría cualquier expectativa de “premium”. César Gómez, agente asociado a RE/MAX, aporta datos: en Barrio Yungay, en los últimos 12 meses se inscribieron 29 ventas de casas frente a 461 publicaciones activas, en un universo superior a 2.200 propiedades.
“Es un mercado con alta oferta y baja absorción. El precio real lo define la demanda efectiva, no el interés mediático”, afirma Gómez. De hecho, mientras las publicaciones promedian 35 UF/m², los cierres efectivos rondan las 22 UF/m².
Una visión similar plantea Víctor Danús, gerente general de PROurbe. “El valor se determina por variables estructurales como ubicación, metraje y estado. El componente simbólico rara vez tiene un peso determinante”, sostiene.
Por último, según Opazo, por su tamaño, distribución y ubicación, la propiedad tiene hoy un carácter más comercial que residencial, por lo que su destino más probable estaría vinculado a una institución, fundación o espacio cultural, antes que a una familia tradicional.
Se desmenuzaron los objetivos que buscan avanzar con más velocidad para la pronta recuperación de los espacios públicos y las posibilidades de paliar las problemáticas en los ítem de vivienda, transporte y en las mejoras en las condiciones de calidad de vida.