Durante años, en la construcción hemos repetido conceptos que hoy parecen incuestionables: productividad, sustentabilidad, industrialización, transformación digital. Todos son necesarios y urgentes, pero hay una verdad más incómoda que todavía no abordamos con la suficiente seriedad, y es que el sector, no podrá modernizarse de verdad si no invierte en su capital humano.