
Así lo señala el último informe de Cushman & Wakefield correspondiente al tercer trimestre del año.
Por Leonardo Núñez
La demanda por espacios de almacenamiento premium no se detiene. Así lo señala el último informe de Cushman & Wakefield correspondiente al tercer trimestre del año.
Pero actualmente existe una casi nula disponibilidad de metros cuadrados de este tipo de activos. Durante el periodo la vacancia para arrendar espacios clase A fue de apenas 0,40%.
“Este comportamiento se explica, en parte, por el ingreso de espacios bajo condición de prearrendamiento, lo que limita su disponibilidad inmediata. Esta escasez abre una oportunidad para que los centros clase B incorporen construcciones especulativas, ampliando la oferta disponible y permitiendo una respuesta más ágil a las necesidades del mercado”, señaló a La Tercera Rosario Meneses, subgerente de investigación de mercado de Cushman & Wakefield.
El ejecutivo explicó que las bodegas clase B, tienen ciertas ventajas en el mercado: “Al no estar comprometidos previamente, estos espacios ofrecen mayor flexibilidad tanto en el formato como en la duración de los contratos, adaptándose mejor a los requerimientos específicos de los usuarios logísticos”.
Así, al observar el mercado en general, sumando activos clase A y B, la vacancia llegó a 4,44%, equivalente a 253.888 metros cuadrados disponibles para arrendar. De esta superficie, un 96% corresponde a bodegas clase B, principalmente en la zona poniente de la Región Metropolitana.
La demanda por bodegas premium es clara. Mientras que la clase A tuvo una absorción neta de 111.326 metros cuadrados, las bodegas clase B registró -31.984 metros cuadrados. Pese a ello, el desempeño de este último segmento fue más de 4 veces superior.
Las proyecciones indican que la demanda total del año podría cerrar en torno a los 150.000 m², consolidando el comportamiento observado desde 2023. Este nivel se aleja de las cifras registradas en 2021 y 2022, cuando la absorción anual se acercaba a los 400.000 m².
Durante este trimestre no se incorporaron nuevos proyectos al mercado, con lo que los ingresos registrados en lo que va del año se mantuvo en 123 mil metros cuadrados. Sin embargo, la alta demanda estos activos han impulsado la construcción de nuevos espacios premium.
En general, las bodegas clase A son destinadas principalmente a labores de operación, no solo de almacenaje. Tienen mayor capacidad y seguridad que las clase B.
Asimismo, de los aproximadamente 400 mil metros cuadrados que se encuentran actualmente en construcción, un 76% corresponde a espacios clase A. Estos se concentran mayoritariamente en la zona sur de la capital.
“Para fines de año, se proyecta el ingreso de al menos cuatro nuevos proyectos, que en conjunto suman 125.000 m2, distribuidos entre las zonas norte y sur. Con ello, la superficie total anual se acercaría al promedio histórico de 244.000 m2”, dice el estudio de la empresa de servicios inmobiliarios corporativos.
Adicionalmente, hay otros 465.500 metros cuadrados en proyecto, de los cuales casi un 90% corresponde a bodegas clase A, con 418 mil proyectos. Con todo esto, hay más de 700 mil m2 de bodegas premium en construcción y en propuesta.
Así lo señala el último informe de Cushman & Wakefield correspondiente al tercer trimestre del año. Por Leonardo Núñez La demanda por espacios de almacenamiento premium no se detiene. Así lo señala el último informe de Cushman & Wakefield correspondiente al tercer trimestre del año. Pero actualmente existe una casi nula disponibilidad de metros cuadrados […]