
Más de 30 casonas históricas restauradas dieron forma a un proyecto de campus patrimonial que integra educación, paisaje y conservación, en uno de los barrios más emblemáticos de la capital.
Por: Tomás Rodríguez Botto
En pleno centro de Santiago, entre la Alameda y la Ruta 5, la Universidad Alberto Hurtado (UAH) consolidó un campus patrimonial más significativos del ámbito urbano-académico en Chile. Se trata de un campus integrado por más de treinta casonas del siglo XIX, restauradas y conectadas mediante una intervención que combinó arquitectura, paisajismo y espacios públicos, transformando un conjunto disperso de edificaciones en un verdadero epicentro urbano.
La iniciativa del campus patrimonial fue desarrollada a lo largo de más de dos décadas, permitió articular un campus de cerca de 44.800 m2, inserto en los barrios Brasil y Yungay —ambos declarados Zona Típica—, donde hoy conviven áreas de docencia, investigación, vida estudiantil, deporte y recreación.
El proceso se inició en 2001, cuando la universidad comenzó a conectar inmuebles que hasta entonces funcionaban de manera aislada, incorporando gradualmente circulaciones, patios, iluminación, mobiliario urbano y señalética, siempre con un criterio de respeto por el valor patrimonial del entorno.
“El proyecto va más allá de reafirmar la presencia de la universidad en el centro de Santiago: es un aporte al barrio y un ejemplo de cómo la arquitectura patrimonial puede integrarse con propuestas contemporáneas, no quedando como un museo, sino como un patrimonio vivo que se utiliza todos los días por estudiantes, funcionarios, académicos y quienes visitan nuestras instalaciones”, comenta Alfredo Blanco, director de Operaciones de la Universidad Alberto Hurtado.
El desarrollo del campus contó con la colaboración de las fundaciones Cosmos y Mar Adentro, cuyos aportes fueron clave en la integración del paisaje, la sostenibilidad y la dimensión social del proyecto. Desde Fundación Cosmos, especializada en arquitectura del paisaje y gestión territorial, subrayan el impacto urbano de la intervención en un sector históricamente tensionado por la densificación y la escasez de áreas verdes.
Por su parte, desde una mirada cultural y educativa, la recuperación del campus también busca reforzar la identidad de los barrios Brasil y Yungay, sectores emblemáticos de Santiago que enfrentan hoy importantes desafíos en materia de conservación patrimonial.