
La icónica fachada que marcó a toda una generación en los años 90 vuelve al mercado inmobiliario de lujo en Los Ángeles, con más de 930 m² construidos y un terreno de 3,65 hectáreas.
Por Leonardo Núñez
Si creciste en los años 90, es casi imposible no reconocerla. La mansión que dio la bienvenida capítulo a capítulo a Will Smith en la serie El Príncipe de Bel‑Air vuelve a ser noticia, esta vez lejos de la televisión y muy cerca del mercado inmobiliario de ultra lujo.
Según informó TMZ, la emblemática propiedad saldrá a la venta por US$30 millones a fines de enero de 2026.
Construida en 1937, la residencia responde a un estilo de finca colonial georgiana y se transformó en una de las fachadas más reconocibles de la historia de la televisión estadounidense. Aunque la serie fue grabada principalmente en estudios, el exterior de esta casa se convirtió en un símbolo cultural que trascendió la pantalla, consolidándose como un ícono pop de la década.
La propiedad cuenta con más de 930 m² construidos, distribuidos en seis dormitorios y siete baños y medio. A ello se suma un terreno de 3,65 hectáreas, una dimensión poco habitual incluso para los estándares de los barrios más exclusivos de Los Ángeles.
Pese a que muchos fanáticos asumen que se encuentra en Bel-Air, la mansión está ubicada en Brentwood, otro de los sectores más cotizados de la ciudad.
De acuerdo con TMZ, la propiedad sale al mercado por primera vez en 48 años, reforzando su carácter excepcional dentro del circuito inmobiliario de alto patrimonio.
El valor de la casa no radica solo en su tamaño o ubicación. Su fachada, inmortalizada durante años en la televisión, le otorga un atractivo único que combina nostalgia, historia cultural y exclusividad. Aunque los interiores reales no coinciden con los que aparecían en la serie, la vivienda ha servido durante décadas como referencia estética e inspiración para fanáticos y amantes de la arquitectura clásica californiana.