
Tras revisar los resultados del primer trimestre, el banco de inversión actualizó sus valoraciones para distintas compañías inmobiliarias europeas, con una visión favorable para sectores vinculados a la logística, los centros de datos y la vivienda.
Por Leonardo Núñez
Goldman Sachs revisó sus perspectivas para el sector inmobiliario europeo luego de analizar los resultados del primer trimestre, introduciendo cambios en sus recomendaciones para algunas de las principales compañías del mercado.
Según el análisis, la demanda por activos logísticos podría ser más sólida de lo previsto a comienzos de año. Goldman identifica a los sectores de alimentación y a los minoristas asiáticos como fuentes de actividad adicional, mientras que la corrección sufrida por las acciones tras el alza de las tasas de interés habría generado una oportunidad de entrada más atractiva para los inversionistas.
En contraste, la inmobiliaria sueca Castellum fue rebajada desde Comprar a Neutral. La decisión responde al fuerte desempeño bursátil de la compañía, cuyas acciones han superado en más de un 20% al promedio de la cobertura inmobiliaria europea de Goldman desde enero.
Entre los factores que explican este comportamiento figuran desinversiones realizadas cerca de su valor en libros y programas de recompra de acciones.
Pese a estos ajustes puntuales, la entidad mantiene una visión constructiva para el sector inmobiliario europeo. Los analistas sostienen que gran parte de la atención del mercado se ha concentrado en riesgos asociados a la demanda —como el impacto de la inteligencia artificial en las oficinas, la debilidad del consumo o mayores regulaciones en el segmento residencial—, dejando en segundo plano un factor que consideran igualmente relevante: la limitada oferta futura.
De acuerdo con Goldman Sachs, el aumento de los costos de construcción, las mayores exigencias regulatorias y el encarecimiento del financiamiento están provocando una fuerte caída en el desarrollo de nuevos proyectos.
Este escenario favorecería a los propietarios de activos bien ubicados, al otorgarles una mayor capacidad para fijar precios.
La entidad también subraya que el sector inmobiliario europeo se encuentra en niveles de valoración históricamente bajos en comparación con el mercado accionario general. En este contexto, proyecta un crecimiento promedio de utilidades cercano al 2% para 2026 y una aceleración hasta el 6% en 2027, acompañado de una rentabilidad por dividendos estimada en torno al 5,5%.