
Aunque las tasas hipotecarias han retrocedido y el financiamiento se mantiene relativamente estable, el mayor obstáculo para comprar una propiedad continúa siendo el alza de los valores del mercado.
Por Leonardo Núñez
Acceder a una vivienda propia continúa siendo uno de los principales desafíos para las familias chilenas. Si bien el mercado hipotecario ha mostrado señales de mayor dinamismo durante el último año, impulsado por una disminución de las tasas de interés y medidas de apoyo a la demanda, el incremento sostenido del valor de las propiedades ha ampliado la distancia entre el precio de las viviendas y la capacidad de compra de los hogares.
Un informe elaborado por la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF) concluye que el principal problema para acceder a una vivienda ya no radica en las condiciones de financiamiento, sino en el creciente desfase entre el precio de los inmuebles y la evolución de los ingresos familiares.
De acuerdo con el análisis, entre 2002 y 2023 el Índice de Precios de la Vivienda (IPV) aumentó un 170%, mientras que los ingresos reales de los hogares crecieron solo un 57%, evidenciando una brecha que se ha ampliado de forma sostenida durante las últimas dos décadas.
El informe también da cuenta del avance del subsidio a la tasa hipotecaria. Al 19 de junio, la banca había recibido 90.480 solicitudes elegibles, de las cuales 48.990 obtuvieron aprobación comercial y 26.948 créditos ya habían sido cursados, reflejando el interés por aprovechar este instrumento de apoyo a la compra de viviendas.
Sin embargo, especialistas coinciden en que la presión sobre los precios responde a factores estructurales que se arrastran desde la pandemia. El aumento en el costo de los materiales, las disrupciones en las cadenas de suministro, la paralización de obras durante la emergencia sanitaria y, más recientemente, las tensiones geopolíticas que han impactado el precio de la energía y de algunos insumos de construcción, continúan incidiendo en el valor de los nuevos proyectos.
En este contexto han surgido distintas propuestas para estimular la actividad inmobiliaria, como la implementación del subsidio al dividendo y el debate sobre incentivos tributarios para acelerar la venta del stock disponible.
Pese a las mejores condiciones financieras observadas en el mercado, el diagnóstico es claro: mientras el crecimiento del precio de las viviendas continúe superando ampliamente la evolución de los ingresos de los hogares, el acceso a la vivienda seguirá siendo uno de los principales desafíos para miles de familias chilenas.