• Síguenos:
28 agosto, 2026 /

Renta corta gana espacio en Chile: demanda se multiplica 2,7 veces y ya supera los 49 mil anuncios activos

La oferta de alojamientos para estadías breves muestra señales de estabilización tras el fuerte crecimiento de los años anteriores. Santiago concentra cerca de 15.900 publicaciones y alcanza una ocupación aproximada de 58%, mientras que algunos sectores de alta demanda superan el 75%.

Por Tomás Rodríguez Botto

El mercado de renta corta ha ampliado su presencia en Chile durante los últimos años. En tres años, la demanda por este tipo de alojamiento se multiplicó por 2,7 y el número de anuncios activos en el país ya supera los 49.000. Solo durante enero de 2025 se registraron cerca de 894.400 noches arrendadas bajo esta modalidad.

El crecimiento de la oferta, sin embargo, se ha moderado. Después de aumentar 48,2% en el período anterior, el número de propiedades destinadas a estadías de corta duración avanzó 1,7% durante el último año. Los datos muestran así un mercado que comienza a entrar en una fase de mayor estabilización.

Santiago concentra alrededor de 15.900 anuncios activos y presenta una ocupación cercana al 58%. En regiones, en tanto, el promedio se ubica en torno al 40%. La diferencia también se observa dentro de la capital: en sectores como Santiago Centro, Providencia y Las Condes, la ocupación puede superar el 75%.

Ubicación y operación marcan diferencias

Para Rodrigo Callejón, director de Expo Renta Corta, parte del crecimiento se relaciona con las dificultades que enfrenta el mercado tradicional de arriendo. 

“Uno de los factores que ayuda a explicar este crecimiento es lo que está ocurriendo en el mercado de arriendo tradicional. Según datos de Woperty, cerca del 45% de las personas que postulan actualmente a un arriendo son rechazadas. A esto se suma un déficit habitacional cercano a las 980 mil viviendas. En este escenario, alternativas como la renta corta o la renta mixta han comenzado a ganar espacio”. 

La denominada renta mixta también ha comenzado a utilizarse en determinados sectores. En Santiago Centro y Providencia, por ejemplo, existen propiedades que durante parte del año se destinan a estudiantes y que en los meses restantes pasan a operar bajo un esquema de estadías cortas.

La ubicación aparece como uno de los principales factores para explicar las diferencias de ocupación. Bellas Artes, República, El Golf, Presidente Riesco y Escuela Militar figuran entre los sectores que concentran demanda. A esto se agrega la condición de la propiedad, desde su diseño y mobiliario hasta el equipamiento disponible.

En términos de rentabilidad, el desempeño también puede diferir del arriendo tradicional. Según Callejón, mientras este último puede entregar retornos aproximados de entre 3,5% y 4,5%, una propiedad destinada a renta corta puede situarse entre 4% y 5% y, en determinados casos, acercarse al 7%.

El resultado, sin embargo, no depende únicamente del porcentaje de ocupación. La tarifa promedio, la temporada y la capacidad de ajustar los precios según los niveles de demanda también inciden en los ingresos.

Costos y regulación inciden en el retorno

La operación de una propiedad de renta corta implica una estructura de gastos distinta a la de un arriendo convencional. Entre ellos se encuentran las comisiones de las plataformas, los servicios de administración, aseo y lavandería, además de gastos comunes, contribuciones y períodos sin reservas.

Según Callejón, las comisiones de las plataformas pueden fluctuar entre 10% y 15%, mientras que la administración puede representar entre 10% y 30%, dependiendo del operador. A ello se agregan las consideraciones tributarias que correspondan a cada inmueble, especialmente en el caso de propiedades amobladas.

El análisis previo a la compra también requiere revisar las condiciones específicas del edificio. “También es fundamental revisar el reglamento de copropiedad antes de comprar. Se debe verificar que permita explícitamente los arriendos por noche o períodos cortos o, al menos, que no los prohíba”.

La gestión es otro elemento relevante. Una propiedad destinada a estadías breves requiere coordinar sucesivos procesos de reserva, ingreso y salida de huéspedes, aseo, comunicación y mantenimiento, por lo que su operación demanda una dedicación mayor que un inmueble destinado a un arrendatario de largo plazo.

Actividad genera ingresos y empleo

El crecimiento del sector también se refleja en su impacto económico. De acuerdo con un informe de Airbnb publicado en 2025, los anfitriones chilenos obtuvieron más de $200 mil millones durante el primer semestre de ese año.

En ese mismo período, la actividad vinculada a huéspedes y anfitriones habría generado un aporte cercano a $1,23 billones a la economía nacional y contribuido al sostenimiento de más de 46.000 empleos relacionados con alojamiento, gastronomía, transporte y comercio.

El mercado también presenta diferencias según el tipo de inmueble y la ciudad. Callejón señala que en ciudades como Concepción y Antofagasta suelen tener mayor presencia los departamentos de un dormitorio y un baño, mientras que en sectores como Las Condes y Vitacura pueden resultar más apropiadas unidades de dos dormitorios y dos baños, e incluso de tres dormitorios y dos baños.

En este escenario, la segunda edición de Expo Renta Corta y Vacacional se realizará el 28 y 29 de agosto en Estación Mapocho. El encuentro, que tendrá por primera vez un formato presencial, contempla la participación de 50 expositores, 12 emprendimientos y más de 20 speakers internacionales. La programación incluirá materias vinculadas con inversión, tributación, regulación, financiamiento, precios dinámicos, revenue management, inteligencia artificial y automatización.

Los comentarios están cerrados.

También puede interesarte


En Inmofest 1º Vivienda puedes cumplir el sueño de la casa propia