
Desde BMI y Exxacon señalan que un eventual congelamiento podría beneficiar en el corto plazo a quienes ya cuentan con un contrato, pero advierten que también podría reducir los incentivos para invertir, desarrollar nuevos proyectos y ampliar la oferta de viviendas destinadas al arriendo.
Por Tomás Rodríguez Bott
El eventual congelamiento de los precios de los arriendos podría generar un alivio inicial para algunas familias, pero también plantea interrogantes sobre la oferta de viviendas y los incentivos para la inversión en renta residencial. Desde BMI Servicios Inmobiliarios y Exxacon advierten que una regulación de este tipo podría tener efectos distintos en el corto y largo plazo.
La discusión volvió a instalarse luego de que la diputada del Frente Amplio, Gael Yeomans, planteara la posibilidad de congelar los precios de los arriendos en Chile, tomando como referencia el sistema de regulación existente en Nueva York.
A través de su cuenta en X, la parlamentaria señaló: “Admiramos lo que se hace en Nueva York. ¿Y por qué no lo hacemos acá? ¿Por qué no congelamos los precios de los arriendos en Chile?. El Frente Amplio tiene que tener propuestas concretas y materiales para el corto plazo”.
La propuesta de Yeomans toma como referencia el sistema de estabilización de arriendos de Nueva York, que regula los aumentos de precio en determinadas viviendas. El mecanismo alcanza a cerca de un millón de unidades y establece cada año cuánto pueden subir los arriendos, junto con algunas protecciones para los arrendatarios. No significa congelar todos los arriendos de la ciudad, sino limitar sus incrementos en las viviendas que están bajo este régimen
Desde BMI Servicios Inmobiliarios, su gerente general Sergio Novoa, plantea que un eventual congelamiento podría producir un alivio inicial para las familias, pero advierte que sus consecuencias dependerían de cómo se diseñe e implemente la medida.
“Un eventual congelamiento de los arriendos podría generar un alivio inmediato para las familias que destinan una parte importante de sus ingresos a la vivienda. Sin embargo, también es necesario considerar sus efectos sobre la oferta en el mediano y largo plazo”, señala.
El ejecutivo agrega que uno de los principales riesgos estaría relacionado con los incentivos para mantener y desarrollar viviendas destinadas al arriendo. “La experiencia internacional muestra que los resultados dependen del diseño de la medida y que uno de los principales riesgos es reducir los incentivos para invertir y mantener viviendas destinadas al arriendo”, sostiene.
Desde Exxacon, su gerente comercial, Juan Pablo Echegaray, plantea que existe una preocupación legítima detrás de la propuesta, pero advierte que congelar los valores podría terminar generando efectos contrarios a los buscados.
“El mercado de arriendo necesita, fundamentalmente, aumentar su oferta. Si se limita artificialmente el precio que puede cobrar un propietario, pero los costos asociados a esa vivienda (contribuciones, gastos de mantención, seguros, reparaciones y financiamiento) continúan aumentando, inevitablemente disminuye el atractivo de mantener o incorporar propiedades al mercado de renta”, explica.
A juicio de Echegaray, los efectos también podrían diferenciarse entre quienes ya tienen una vivienda arrendada y quienes buscan ingresar al mercado. “En el corto plazo, un congelamiento puede beneficiar a quienes ya cuentan con un contrato de arriendo protegido por la medida, pero en el mediano y largo plazo puede reducir la cantidad de viviendas disponibles, disminuir la movilidad de los arrendatarios y dificultar el acceso de quienes buscan una nueva vivienda”, señala
Frente al debate sobre el control de los arriendos, ambas empresas coinciden en que ampliar la oferta de viviendas es clave para moderar los precios.
BMI propone combinar medidas de protección para los arrendatarios con políticas que incentiven una mayor disponibilidad de viviendas, como mecanismos transparentes de actualización, contratos de largo plazo, subsidios y beneficios para propietarios que ofrezcan arriendos asequibles. También plantea facilitar el acceso a suelo, agilizar permisos, impulsar la reconversión de activos y fomentar la inversión en multifamily.
Exxacon, por su parte, apunta a acelerar nuevos proyectos, mejorar los procesos de permisos, entregar mayor certeza regulatoria y facilitar el financiamiento. Además, plantea evaluar incentivos tributarios y mecanismos de colaboración público-privada para aumentar la oferta destinada al arriendo.