
La presidenta Claudia Sheinbaum informó nuevas medidas para modificar créditos habitacionales del FOVISSSTE y avanzar en la solución de financiamientos considerados impagables. El plan contempla convertir créditos a pesos, establecer pagos fijos y aplicar reducciones de saldo en determinados casos.
Por Tomás Rodríguez Botto
El Gobierno de México anunció una nueva etapa para enfrentar uno de los problemas que durante años afectó a miles de familias: créditos de vivienda cuyo saldo aumentaba pese a que los titulares mantenían sus pagos.
La Presidenta Claudia Sheinbaum, informó que el Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (FOVISSSTE), implementará un esquema para reestructurar créditos que actualmente están expresados en Unidades de Medida y Actualización (UMA).
La principal modificación será convertir esos créditos a pesos de manera que los deudores puedan conocer el monto de su deuda y mantener pagos fijos durante el período restante del financiamiento.
El nuevo esquema considera una tasa de interés fija de 9%. Además, en los casos que corresponda, se podrán aplicar reducciones al saldo pendiente. El Gobierno señaló que la reestructuración no implicará extender el plazo original del crédito.
El cambio busca solucionar una dificultad que se produjo con los créditos denominados en UMA. Como el valor de esta unidad se actualiza cada año, tanto las cuotas como el saldo de algunos financiamientos podían aumentar con el tiempo, dificultando que las personas terminaran de pagar sus viviendas
Según explicó Sheinbaum, los beneficiarios que sean considerados para esta reestructuración recibirán información a través de canales como correo electrónico, WhatsApp o mensajes de texto, donde podrán conocer las nuevas condiciones de su crédito.
La medida se suma a las acciones que el Gobierno mexicano está aplicando sobre los créditos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
De acuerdo con las cifras entregadas por el Ejecutivo, hasta fines de 2025 se habían reestructurado 4.856.052 créditos considerados impagables.
De ese total, 261.406 créditos fueron liquidados, mientras que 1.147.824 registraron una reducción inmediata del saldo. Otros 3.446.822 financiamientos recibieron distintos ajustes, entre ellos reducciones de tasa y deudas.
El problema se concentraba especialmente en antiguos créditos cuyos mecanismos de actualización podían provocar que el saldo aumentara incluso cuando los trabajadores realizaban sus pagos mensuales.
Con estas medidas, el Gobierno busca que las familias tengan condiciones más claras para terminar de pagar sus viviendas y evitar que el crédito se transforme en una deuda que se prolongue durante décadas.
La reestructuración de financiamientos forma parte de una política habitacional más amplia impulsada por la administración de Sheinbaum, que también contempla la construcción de nuevas viviendas, programas de mejoramiento y regularización de propiedades.
El plan Vivienda para el Bienestar considera una meta de 1,8 millones de nuevas viviendas, además de acciones de mejoramiento y regularización. En paralelo, la reestructuración de los créditos existentes apunta a resolver la situación de familias que ya cuentan con una vivienda, pero que enfrentan dificultades para cerrar sus obligaciones financieras.