
Por: René Pavez Molina, constructor civil, gerente general de Inmobiliaria Monte San Lorenzo.
Los segmentos de viviendas de sectores medios y económicos han presentado importantes cambios en el diseño de sus áreas comunes. Esto responde a las exigencias de los actuales compradores, que hoy son mucho más exigentes y con actividades de esparcimiento, recreación y entretenimiento.
Los avances en las áreas comunes de edificios y conjuntos residenciales están transformando radicalmente el bienestar diario de los residentes, incluso en viviendas de integración social y de grupos medios, lo que está impactando positivamente una convivencia más armónica y con una mejor calidad de vida de las personas.
El impacto es notable en un sinnúmero de aspectos. Se apoya el bienestar físico de los resientes, gracias a gimnasios inteligentes y zonas de bienestar facilitan un estilo de vida saludable sin necesidad de trasladarse. También, hay ahorros y economías por traslado muy notables gracias a espacios de coworking integrados que permiten eliminar los tiempos de viaje diarios hacia la oficina.
Asimismo, los accesos biométricos y la vigilancia automatizada reducen la ansiedad relacionada con la delincuencia. Todo esto se suma a la creciente incorporación de iluminación LED y sistemas de riego automatizados que bajan los costos de mantenimiento mensual.
Estos cambios no solo se evidencian en Santiago, que concentra un porcentaje importante de la oferta inmobiliaria de segmentos medios y económicos, sino también, se está implementando en algunas regiones que ya lideran este proceso de cambio, incorporando nuevos conceptos en los espacios comunes para responder a las exigencias del nuevo comprador.
Proyectos en la VI y V regiones han apostado no solo por la innovación en sistemas técnicos, materiales y arquitectura, sino además, por una mejora sustancial de los espacios comunitarios que se han transformado en variables diferenciadoras y valorables entre distintos condominios, dándole un mayor atractivo al producto final de venta.
Hoy la novedad está en integrar prestaciones que hagan más cómodo y funcional el uso de los espacios comunes, que hoy son una extensión natural del hogar, donde se desarrollan actividades como reuniones familiares, encuentros con amigos, recreación y ejercicio, estudio, relajo y esparcimiento, entre otras.
Una de las grandes apuestas ha sido la implementación de áreas verdes sustentables, iluminación fotovoltaica, zonas de encuentro, sombreaderos vegetales y artificiales, quinchos y piscina, entre otros. Estos son avances muy importantes que vienen a complementar positivamente otros tributos como la ubicación, las vías de acceso, la calidad constructiva, las instalaciones y cercanía con servicios, todo lo cual está mejorando la propuesta de producto en vías de una mejor calidad de vida de quienes los habitan.