
Por: Patricio Toledo, Technical & Execution Director de Arcadis Chile & Perú.
En un país como Chile, responsable de más del 40% de la energía sísmica liberada a nivel global, la estabilidad de los depósitos de agua y relaves son uno de los principales desafíos técnicos para la industria minera. Con más de 800 depósitos catastrados y una parte relevante aún en operación, el diseño, construcción y monitoreo de estas infraestructuras, exige estándares cada vez más rigurosos.
Uno de los fenómenos críticos en este contexto es la licuación. Cuando los relaves, que son materiales granulares sueltos y generalmente saturados, se ven sometidos a cargas sísmicas intensas, pueden perder resistencia al corte. Sin embargo, esto no necesariamente implica un colapso. Todo depende del diseño, del método constructivo y de las condiciones de confinamiento del depósito. Esta distinción resulta clave para entender que el riesgo no radica únicamente en el evento sísmico, sino en cómo la infraestructura responde a él.
Actualmente, la normativa chilena establece que las presas de relaves deben evaluarse considerando el Sismo Máximo Creíble (SMC), definido en el DS N°50 y alineado con criterios internacionales como ICOLD. Bajo este escenario, las estructuras no deben colapsar ni generar descargas descontroladas, aunque se acepten ciertos niveles de daño. Dado el extenso ciclo de vida de los depósitos, es altamente probable que enfrenten uno o más eventos sísmicos significativos durante su operación o incluso en etapas posteriores.
En este escenario, el desafío ha dejado de ser exclusivamente de diseño. La gestión del riesgo debe ser continua. La incorporación de herramientas como sensores en tiempo real, análisis de datos y modelos como gemelos digitales permiten avanzar hacia una vigilancia predictiva de los depósitos, mejorando la capacidad de anticipar fallas en los controles críticos.
Estos avances están estrechamente vinculados al intercambio de conocimiento a nivel global. La reunión anual de ICOLD México 2026, realizada en Guadalajara, se posicionó como uno de los principales espacios de discusión técnica sobre presas de relaves.
En este contexto, la participación de expertos como José Campaña, Consultor Geotécnico Senior de Arcadis Chile y Chairman del Comité B de ICOLD-Chile, contribuye a vincular el conocimiento local con la experiencia global, contrastar enfoques y actualizar criterios técnicos. Participar en estas instancias fortalece nuestras capacidades y permite integrar mejores prácticas en los proyectos, al mismo tiempo que pone en valor la experiencia nacional enriqueciendo la discusión técnica a nivel internacional.
De cara a los próximos años, el desafío ya no es solo diseñar mejor, sino gestionar el riesgo de forma integrada. La resiliencia sísmica de los depósitos de relaves se construye a partir de la combinación entre alta ingeniería, monitoreo continuo, marcos regulatorios robustos y colaboración entre actores. Solo así la industria podrá anticiparse a los eventos, fortalecer sus estándares y avanzar hacia una minería sostenible que responda de forma segura a las exigencias del entorno.