
La capital francesa aplicará desde enero de 2027 la tasa máxima permitida por ley para inmuebles sin uso habitacional, en una medida que busca ampliar la oferta residencial frente a la persistente crisis de acceso a la vivienda.
Por Tomás Rodríguez Botto
El Consejo de París aprobó elevar al máximo legal el impuesto aplicado a las viviendas desocupadas, una medida que comenzará a regir en enero de 2027 y que incrementará de forma significativa la carga tributaria para los propietarios que mantengan inmuebles sin uso habitacional.
La normativa establece una tasa equivalente al 30% del valor catastral de alquiler durante el primer año de desocupación y de 60% a partir del segundo. En la actualidad, el impuesto alcanza el 17% y el 34%, respectivamente, de acuerdo con el régimen nacional vigente.
La administración encabezada por el alcalde Emmanuel Grégoire estima que el aumento del gravamen podría favorecer el retorno de unas 20.000 viviendas al mercado residencial, en medio de la sostenida disminución de la oferta habitacional en la capital francesa.
La modificación se sustenta en la Ley de Finanzas para 2026, que autoriza a los municipios franceses a aplicar los tipos máximos del impuesto sobre viviendas vacías a partir del 1 de enero de 2027. Hasta ahora, el tributo vigente desde 1999 contemplaba tasas considerablemente inferiores.
Como referencia del impacto de la medida, el Ayuntamiento de París indicó que el propietario de un departamento de 30 metros cuadrados ubicado en el distrito XVII, que actualmente paga un impuesto estimado en 790 euros, deberá desembolsar cerca de 1.400 euros desde enero de 2027 y aproximadamente 2.800 euros a partir de 2028 si la vivienda continúa desocupada. El cálculo se realiza sobre el valor catastral de alquiler del inmueble y no considera bonificaciones ni deducciones.
Las cifras oficiales muestran la magnitud del fenómeno. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística francés (INSEE), en 2023 existían 139.075 viviendas desocupadas en París, equivalentes a cerca del 10% del parque residencial de la ciudad. A ello se suman alrededor de 140.000 residencias secundarias, por lo que aproximadamente uno de cada cinco inmuebles de la capital francesa no corresponde a una vivienda de residencia habitual.
Un informe del Ayuntamiento publicado en 2024 estimó en 270.000 las viviendas vacías y residencias secundarias en París, mientras que la ciudad pierde cerca de 5.000 residencias principales cada año. Según la Agencia de Urbanismo de París (Apur), esta tendencia coincide con una disminución promedio de 12.800 habitantes anuales entre 2016 y 2022.
En paralelo, el municipio ha endurecido las normas sobre el arriendo turístico de viviendas. Desde enero de 2025, las residencias principales solo pueden destinarse a este tipo de alquiler por un máximo de 90 días al año.