
La ministra de Energía, Ximena Rincón, anunció una mesa con generadoras para el 9 de noviembre y un viaje a Bolivia para avanzar en la interconexión eléctrica. La meta es disminuir las interrupciones del suministro de 15,2 a cuatro horas anuales al 2035.
Por Tomás Rodríguez Botto
Reducir los cortes de electricidad, acelerar las obras de transmisión y avanzar en la integración energética con países vecinos son parte de los desafíos que enfrenta el sistema eléctrico chileno. En ese contexto, la ministra de Energía, Ximena Rincón, anunció el inicio de una mesa de trabajo con empresas generadoras el próximo 9 de noviembre y planteó cambios en la forma de desarrollar la infraestructura eléctrica.
Durante una sesión del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), la secretaria de Estado explicó que la instancia buscará identificar los principales problemas de la generación y definir medidas para enfrentarlos. El trabajo seguirá una metodología participativa similar a la utilizada en la modernización de las redes eléctricas y será independiente de la renegociación de contratos abordada en la legislación aprobada en julio.
Uno de los objetivos planteados por la ministra es reducir las interrupciones del suministro desde 15,2 horas anuales a cuatro horas al año para 2035. Para avanzar en esa dirección, sostuvo que será necesario modernizar las redes y agilizar la ejecución de proyectos de transmisión.
Rincón propuso evaluar un modelo similar al de las concesiones de obras públicas, con una mayor participación del Estado en la preparación de los proyectos. Actualmente, las empresas adjudicatarias deben gestionar terrenos, servidumbres y evaluaciones antes de comenzar la construcción de las líneas.
“Debemos llevar la infraestructura eléctrica a la lógica de las concesiones. Que el Estado prepare el camino y que la empresa construya”, afirmó.
La capacidad de transmisión también tiene efectos sobre el abastecimiento y las tarifas. Según la ministra, las cuentas eléctricas de las regiones de Los Ríos y Los Lagos no bajarían a partir de enero de 2027, debido a que sus redes no cuentan con capacidad suficiente para recibir energía proveniente del norte.
En paralelo, el 11 de noviembre Rincón viajará a Bolivia junto con representantes de la industria y de los servicios públicos para avanzar en la interconexión eléctrica entre ambos países. La ministra señaló que el tema formó parte de los acuerdos alcanzados durante la reciente visita presidencial. También mencionó conversaciones con Perú y Argentina para profundizar la integración energética.
Durante su exposición, Rincón señaló que Chile destinó US$12.500 millones en 2025 a importar petróleo, gas y carbón. Frente a ese gasto, planteó ampliar el uso de electricidad en el transporte, la calefacción y las actividades productivas.
La ministra también destacó el potencial de los centros de datos para incrementar la demanda eléctrica y anunció que acelerará el trabajo con los ministerios de Ciencia y Bienes Nacionales sobre las condiciones necesarias para desarrollar estas inversiones.
Por su parte, el director ejecutivo del CPI, Carlos Cruz, advirtió que la dependencia de combustibles fósiles sigue siendo un desafío para el país, tanto por su impacto en los precios como por sus efectos sobre la seguridad energética.
El organismo trabaja con el Ministerio de Energía en propuestas para modernizar las redes, con la expectativa de cerrar las conversaciones en diciembre y contar con un proyecto de ley en marzo.
Cruz también apuntó a las diferencias tarifarias entre clientes libres y regulados, y sostuvo que acelerar la transmisión será clave para aprovechar el potencial de las energías renovables. A su juicio, el gas natural, incluido el proveniente de Argentina, y el hidrógeno verde pueden complementar la electrificación en los próximos años.