
La edición 2026 del encuentro internacional mostró nuevas propuestas en materialidades, colores, iluminación y soluciones tecnológicas aplicadas al diseño de espacios. Especialistas chilenas analizaron las tendencias que podrían incorporarse en futuros proyectos residenciales y comerciales de la región.
Por Tomás Rodríguez Botto
La Semana del Diseño de Milán 2026, uno de los encuentros internacionales más relevantes en materia de arquitectura, diseño de interiores y desarrollo de productos, dejó una serie de tendencias que comienzan a observarse como referentes para futuros proyectos en Chile y Latinoamérica.
Realizada entre el 20 y el 26 de abril, la actividad reunió propuestas de estudios, fabricantes y diseñadores de distintos países, con exposiciones concentradas en el Salone del Mobile.Milano, en Rho Fiera Milano, además de instalaciones y actividades desarrolladas en distintos barrios de la ciudad italiana.
La edición de este año estuvo marcada por conceptos como la circularidad, la inclusión y la incorporación de nuevos talentos, junto con una mirada hacia espacios más funcionales, adaptables y conectados con las necesidades de quienes los habitan.
A partir de las propuestas presentadas en Milán, especialistas chilenas en arquitectura y diseño interior identificaron los principales elementos que podrían influir en el desarrollo de espacios residenciales y comerciales en la región. El análisis fue realizado tras la participación en el encuentro internacional, en una iniciativa impulsada por MASISA junto con la Asociación de Diseñadores del Interior (AdDI).
Entre los principales hallazgos destacó una evolución del diseño interior hacia ambientes donde la estética convive con criterios de bienestar, tecnología y eficiencia, incorporando soluciones que buscan mejorar la experiencia de uso de los espacios.
Una de las tendencias más visibles durante la Semana del Diseño de Milán fue la incorporación de colores vinculados al entorno natural. Tonos verdes, terracotas, azules profundos y burdeos aparecieron en distintas propuestas, principalmente en acabados mate y combinaciones con materiales de mayor presencia visual.
La madera, la piedra, los metales, el vidrio y los textiles continuaron siendo protagonistas, aunque con nuevas formas de integración dentro de los espacios. La búsqueda apunta a generar ambientes con mayor riqueza sensorial, donde las texturas y las materialidades cumplen un rol relevante en la percepción del lugar.
Josefina Cedano, arquitecta y fundadora de Estudio Cedano, señaló que las propuestas observadas durante la feria muestran una evolución en la forma de concebir los espacios. “La materialidad, el color y la iluminación trabajan de manera integrada para generar experiencias”, afirmó. Agregó que también existe una creciente búsqueda por desarrollar ambientes que transmitan bienestar y personalidad, sin dejar de lado la funcionalidad.
Una de las transformaciones observadas en Milán fue la incorporación del diseño en componentes que anteriormente tenían un rol secundario, como el interior de clósets, muebles de cocina y sistemas de almacenamiento. La tendencia apunta hacia una visión más integral del interiorismo, donde cada elemento del espacio forma parte de una misma propuesta estética y funcional, ampliando las posibilidades de personalización en proyectos residenciales.
Johan Arentsen, gerente de Desarrollo Técnico e Innovación de MASISA, explicó que el análisis de las tendencias presentadas en Milán responde a la necesidad de comprender cómo evoluciona el diseño a nivel internacional y cómo esos cambios pueden traducirse en soluciones para los mercados locales.
“En MASISA entendemos que el diseño está en constante evolución, por lo que buscamos mantenernos conectados con las tendencias e innovaciones que están definiendo los espacios del futuro. Un deep dive de las propuestas de Milano Design Week nos permite observar de primera fuente los cambios de la industria global y traducir ese conocimiento en soluciones concretas para nuestros clientes. Nuestro compromiso es anticiparnos y desarrollar productos que combinen diseño, funcionalidad y sostenibilidad”, afirmó.
Tras la edición 2026 de la Semana del Diseño de Milán, las especialistas identificaron que la integración entre nuevas materialidades, tecnología y criterios de bienestar aparece como una de las principales tendencias que comienzan a proyectarse en proyectos de arquitectura e interiorismo en Chile y Latinoamérica, tanto en el desarrollo de viviendas como en espacios comerciales y de trabajo.