• Síguenos:
16 junio, 2026 /

México enfrenta un déficit de 8,8 millones de hogares mientras acelera la construcción de vivienda social

El Gobierno busca construir 1,8 millones de viviendas al 2030, pero la oferta sigue lejos de cubrir la demanda habitacional y los precios mantienen una tendencia al alza.

Por Tomás Rodríguez Botto

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales desafíos sociales y económicos de México. Según el Programa Nacional de Vivienda 2026-2030, publicado por el Gobierno federal, el país registra un déficit habitacional de 8,8 millones de hogares, equivalente al 22,8% del total nacional. Además, 8,3 millones de viviendas presentan algún grado de rezago y más de 1,5 millones requieren ser reemplazadas completamente.

Frente a este escenario, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha una estrategia que contempla la construcción de 1,8 millones de viviendas nuevas y la regularización de un millón de propiedades durante el periodo 2025-2030. La meta busca beneficiar a cerca de ocho millones de familias mexicanas.

La oferta sigue siendo insuficiente

Pese a las nuevas metas, el mercado inmobiliario enfrenta un problema estructural: la producción de viviendas continúa muy por debajo de los niveles observados hace una década.

Datos de Moody’s Local México muestran que durante 2025 se construyeron 138.645 viviendas, la cifra más alta desde 2022, pero todavía distante de las más de 300.000 unidades que se edificaban en 2015.

La situación se explica, en parte, por un cambio en la industria. Durante los últimos años los desarrolladores han privilegiado proyectos de vivienda media y residencial, reduciendo la construcción de viviendas económicas y de interés social, segmento donde se concentra la mayor demanda.

Precios al alza y mayor presión sobre las familias

La escasez de oferta ha tenido efectos directos sobre los valores de las propiedades. Durante 2025 el precio de la vivienda en México aumentó un 8,7%, más del doble de la inflación registrada en el mismo período.

A ello se suma el crecimiento demográfico y la formación de nuevos hogares, factores que mantienen la presión sobre el mercado habitacional. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción estima que el déficit actual oscila entre 8,2 y 8,5 millones de viviendas y advierte que la demanda seguirá creciendo hacia el final de la década.

Nuevos mecanismos de acceso

En paralelo, las autoridades han impulsado cambios en los sistemas de financiamiento. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) implementó este año el modelo T100, que redujo de 1.080 a 100 los puntos requeridos para solicitar un crédito hipotecario, ampliando el acceso para trabajadores de menores ingresos.

Asimismo, el programa Vivienda para el Bienestar abrió procesos de prerregistro para identificar la demanda de vivienda social entre familias que no cuentan con acceso a créditos tradicionales. Las convocatorias priorizan a mujeres jefas de hogar, adultos mayores, personas con discapacidad y población indígena.

Los comentarios están cerrados.

También puede interesarte


En Inmofest 1º Vivienda puedes cumplir el sueño de la casa propia