
Sin embargo, la menor incorporación de proyectos comienza a reducir la oferta disponible, especialmente en Lima, mientras las regiones muestran un desempeño dispar.
Por Leonardo Núñez
El mercado inmobiliario peruano continúa mostrando señales de fortaleza tras registrar un récord histórico en la venta de viviendas nuevas durante 2025. El dinamismo de la demanda se ha mantenido durante los primeros meses de este año, apoyado por el crecimiento del financiamiento hipotecario y un mayor interés por adquirir inmuebles, aunque el sector comienza a enfrentar un desafío relevante: la disminución de la oferta disponible.
Según la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), Lima concentra cerca del 70% del mercado formal de vivienda del país y fue el principal motor del desempeño alcanzado el año pasado, cuando se comercializaron alrededor de 30.000 viviendas nuevas, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Durante el primer trimestre de 2026, las ventas continuaron con una tendencia positiva, reflejando una demanda que se mantiene sólida pese al contexto económico.
Sin embargo, el ritmo de ingreso de nuevos desarrollos no ha logrado acompañar el crecimiento de las ventas. De acuerdo con el último Informe Económico de la Construcción de CAPECO, el lanzamiento de nuevos proyectos habitacionales disminuyó un 16,5% durante el primer trimestre del año respecto del mismo período de 2025, mientras que la cantidad de proyectos con oferta disponible también retrocedió.
Esta situación comienza a estrechar el equilibrio entre oferta y demanda y podría generar presiones sobre los precios de las viviendas en los próximos meses.
El director ejecutivo de CAPECO, Guido Valdivia, explicó que parte de esta reducción responde a que numerosos proyectos agotaron sus unidades y no han sido reemplazados con la misma velocidad por nuevas iniciativas, reduciendo el stock disponible para los compradores.
El buen momento del sector también se refleja en el sistema financiero. Tanto los desembolsos como los montos de los créditos hipotecarios registran un crecimiento cercano al 14%, lo que confirma que las condiciones de financiamiento continúan respaldando la demanda por viviendas.
Fuera de Lima, el mercado mantiene una escala menor, aunque también exhibe un comportamiento positivo. Provincias como Huaral y Cañete muestran un mayor dinamismo, mientras que ciudades como Ica y Piura continúan impulsadas por el crecimiento de actividades económicas como la agroexportación, favoreciendo el desarrollo de nuevos proyectos residenciales.
No obstante, el escenario no es homogéneo. Algunas regiones enfrentan restricciones que limitan la expansión del sector. En Arequipa, la incertidumbre en torno a la planificación urbana ha ralentizado el desarrollo de nuevos proyectos, mientras que en Cusco la escasez de suelo disponible y el incremento de su valor continúan siendo factores que restringen la incorporación de nueva oferta habitacional.
Estos desafíos se suman a una tendencia que distintos análisis del mercado vienen advirtiendo: la necesidad de acelerar el desarrollo de proyectos para responder a una demanda que sigue mostrando resiliencia y evitar un mayor desequilibrio entre oferta y ventas.