
La icónica residencia del músico cambió de dueño por un monto menor al esperado.
Por Leonardo Núñez
El sonido del rock se apaga suavemente en Malibú. La casa donde vivió y compuso durante años Tom Petty, una de las leyendas más queridas de la música estadounidense, se vendió por US$11,2 millones.
La venta se produjo tras varios intentos fallidos y una cadena de rebajas que reflejan la desaceleración del mercado inmobiliario de lujo en California.
Originalmente, la propiedad se ofrecía en US$19 millones en 2024, pero el precio fue bajando hasta US$15,49 millones en julio pasado y luego a US$12,99 millones, antes de concretar su venta definitiva, según The Wall Street Journal.
El comprador es Stephen Slade Tien, un psicoanalista que se sintió atraído por los extensos jardines y el diseño introspectivo de la vivienda.
Petty, fallecido en 2017 a los 66 años, adquirió la residencia en 1998 por US$3,75 millones, convirtiéndola en su hogar y refugio creativo.
En una de las casas de huéspedes instaló un estudio de grabación profesional, precableado y tratado acústicamente, donde registró grandes temas junto a su banda, entre los que destacan clásicos como “Free Fallin’”, “Mary Jane’s Last Dance” y “I Won’t Back Down”.
La propiedad de 812 m² cuenta con siete dormitorios, amplias terrazas y acceso directo a la playa de Escondido. A diferencia de muchas otras propiedades de la zona, no sufrió daños durante los incendios forestales que golpearon Malibú a comienzos de este año.
Aun así, el mercado local muestra signos de enfriamiento: el precio medio en Malibú cayó un 21 % interanual en el tercer trimestre de 2025, situándose en US$3,26 millones, según la Westside Estate Agency.