
La infraestructura conectará Tobalaba con Ciudad Empresarial en 13 minutos y tiene prevista su entrada en operación para el primer trimestre de 2027. Mientras avanzan los preparativos para su puesta en marcha, la posibilidad de integrarla tarifariamente con el Metro y los buses RED continúa en discusión.
Por Tomás Rodríguez Botto
El trayecto entre el sector de Tobalaba, en Providencia, y Ciudad Empresarial, en Huechuraba, tendrá una nueva alternativa de transporte durante el primer trimestre de 2027. El Teleférico Bicentenario se prepara para iniciar sus operaciones con un recorrido de aproximadamente 13 minutos, frente a los 40 a 60 minutos que puede tomar el mismo desplazamiento por superficie en horario de alta congestión.
El proyecto contempla una inversión cercana a los US$80 millones y se convertirá en el primer sistema de transporte público urbano por cable de Santiago. Su puesta en marcha busca incorporar una nueva conexión entre sectores residenciales, comerciales y de oficinas de la capital, a través de un trazado aéreo que atraviesa parte del sector nororiente de la ciudad.
La iniciativa se encuentra en su etapa final de desarrollo. En agosto, la concesionaria informó que el sistema obtuvo una certificación internacional de seguridad y operación otorgada por TÜV SÜD, luego de someter sus instalaciones a pruebas electromecánicas, ensayos de carga y evaluaciones de los sistemas de frenado de emergencia.
Posteriormente, el 23 de octubre, se dieron a conocer nuevos detalles del interior de las cabinas, mientras el proyecto continúa con los preparativos previos a su apertura. La fecha comunicada por las autoridades para el inicio de las operaciones se mantiene en el primer trimestre de 2027.
El teleférico contará con 121 cabinas fabricadas por la empresa austríaca Doppelmayr. Cada unidad tendrá capacidad para diez pasajeros sentados y estará equipada con conexión Wi-Fi, iluminación y sistemas de vigilancia y comunicación con el centro de seguridad.
La infraestructura considera tres estaciones y 19 torres a lo largo de un recorrido de aproximadamente 3,4 kilómetros. Las cabinas circularán con una frecuencia estimada de una cada 12 segundos, lo que permitirá transportar hasta 3.000 pasajeros por hora en cada sentido.
El punto de partida se ubicará en el sector de Tobalaba, en Providencia, y el trazado continuará hacia el Parque Metropolitano antes de llegar a Ciudad Empresarial, en Huechuraba. El sistema también contempla condiciones de accesibilidad universal y funcionará con energía eléctrica.
La discusión más reciente en torno al Teleférico Bicentenario se concentra en su eventual integración tarifaria con el Metro de Santiago y los buses RED. El sistema fue concebido como una alternativa de transporte público, pero su incorporación a la red tarifaria existente requiere acuerdos que todavía no estaban formalizados en octubre.
El alcalde de Huechuraba, Max Luksic, ha planteado que la falta de integración podría traducirse en un cobro separado para quienes deban combinar el teleférico con otros medios de transporte. También ha cuestionado la ausencia de beneficios tarifarios confirmados para estudiantes y personas mayores.
Desde el Gobierno, en tanto, se ha abierto la posibilidad de analizar mecanismos para avanzar en esa conexión. En octubre, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, señaló que existían conversaciones orientadas a estudiar una eventual integración y que el ministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, había sostenido reuniones con representantes de la empresa concesionaria.
La discusión tiene implicancias directas para los usuarios. La posibilidad de utilizar distintos medios de transporte bajo un esquema tarifario integrado puede determinar cuánto termina pagando una persona por completar su desplazamiento. Pagar con una misma tarjeta o mediante un sistema electrónico, por sí solo, no significa necesariamente acceder a una tarifa combinada.
En junio, De Grange había informado que el pasaje se situaría entre $900 y $1.000, de acuerdo con las bases de licitación actualizadas. La autoridad también manifestó su intención de buscar alternativas para conectar tarifariamente el teleférico con el Metro, dentro de las condiciones contractuales vigentes.
Hasta la última información disponible, no se había comunicado un acuerdo definitivo que garantizara esa integración. Por ello, el precio final que afrontarán quienes combinen el teleférico con otros servicios de transporte y las condiciones de eventuales descuentos continúan siendo aspectos relevantes de cara a su apertura.
Con la certificación de seguridad obtenida y las cabinas instaladas para las pruebas y preparativos operacionales, el proyecto se aproxima a una fase distinta de su desarrollo. El desafío ya no se limita a completar la infraestructura, sino también a definir las condiciones bajo las cuales prestará servicio a los pasajeros.
El Ministerio de Obras Públicas mantiene el primer trimestre de 2027 como horizonte para su entrada en funcionamiento. La inversión, la capacidad de transporte y la reducción proyectada de los tiempos de viaje sitúan al teleférico como una nueva pieza de la infraestructura de movilidad de Santiago.